La cordial lucidez

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Álvaro Ojeda

Así describía Wystan Hugh Auden la función del poeta en 1962, en el prólogo "Leer-Escribir" de su libro Las manos del teñidor: "La condición de la humanidad es, y siempre ha sido, tan miserable y depravada, que si alguien le dijera al poeta: `Por Dios, deja de cantar y haz algo útil como encender la cocina o traer las vendas` ¿qué motivos tendría para negarse?

Pero nadie lo dice. La enfermera no calificada que se designó a sí misma dice: `Debes cantarle al paciente una canción que le haga creer que yo, y sólo yo, puedo curarlo. Si no puedes o no quieres hacerlo confiscaré tu pasaporte y te mandaré a las minas`. Y en su delirio el pobre paciente grita: Por favor, cántame algo que me dé sueños placenteros en lugar de pesadillas. Si lo consigues te regalaré un pent-house en Nueva York y un rancho en Arizona".

Es una descripción funcional. Realizada desde la necesidad, en el más estricto sentido de la palabra, de los otros. La gente útil asume muy a su pesar la inevitable inutilidad del poeta y éste también lo hace. Habrá una posible compensación inmobiliaria, al fin de cuentas todos tienen derecho a vivir, incluso los poetas, pero apenas se vislumbra en la promesa del delirante moribundo. Sin embargo el tono del texto no es cínico, es apenas desencantado. La relación entre arte y mundo precisa del consuelo utilitario de la poesía, a la vez que desecha el placer estético que ésta produce en un santiamén. Auden aplica a su propia obra la condición de inutilidad tolerada pero imprescindible y en el mismo prólogo escribe: "Cuando un bobo dice que le gustó un poema mío siento como si le hubiera robado la billetera".

CURRiCULUM VITAE. Wystan Hugh Auden nació en York, la antigua Eburacum romana, el 21 de febrero de 1907. El escarpado paisaje del norte de Inglaterra, la omnipresente muralla del emperador Adriano, la lengua latina y las maternales inflexiones anglosajonas, mecieron al poeta. Tendrá por lo tanto un destino mestizo y un propósito ecuménico. Cobijado por las ruinas de dos imperios, su patria final será la ex colonia del otro lado del Atlántico, devenida en nueva gestora del mundo.

Era hijo de George Augustus Auden, un itinerante médico de provincias, lector empecinado de psicología, perteneciente a la clase media, y de Constance Rosalie Bicknell, nurse de profesión. Tercero de tres hermanos, uno de ellos ingeniero de minas, tuvo contacto desde la niñez con la religión anglicana, una astuta mezcla de catolicismo y razones de estado en beneficio del rey Enrique VIII, el degustador de esposas. En ese ambiente sacro (sus dos abuelos fueron reputados predicadores) conoció la métrica musical de los misales con su poesía de alabanzas y ruegos.

En 1969 y en un poema de tono coloquial, con algo de confidencia hecha en público, añorará su niñez: "Mis paisajes y climas paradisíacos/ son invenciones de la era eduardiana/ cuando los baños requerían mucho sitio/ y antes de comer se bendecía la mesa". Moral cristiana, trabajo duro y pago en efectivo. En 1973, en un reportaje que concedió a Paris Review y ante la pregunta sobre cuántas tarjetas de crédito poseía, el poeta contestó: "Una, y nunca la uso si puedo evitarlo. Sólo la he utilizado una vez, en Israel, para pagar la cuenta del hotel. Me educaron en la creencia de que no se debe comprar lo que no se puede pagar al contado. La idea de tener deudas me espanta. Supongo que toda nuestra economía se vendría abajo si todo el mundo hubiese sido educado de la misma manera que yo".

Hubo viajes, muchos viajes, por la campiña inglesa, debidos a la profesión de su padre. Auden la bautizará como "sacred landscapes", paisajes sagrados. Algo se agita dentro del futuro poeta. Quiere estudiar ingeniería de minas, sacar de la tierra la piedra caliza, remover la matriz, acaso hundirse en ella para extraer alguna clase de secreto. Por ahora sólo es el esbozo de una profesión nacida de la admiración por las máquinas. No obstante, puede advertirse cierta relación entre la actividad minera, con sus galerías excavadas en las entrañas de la tierra y la búsqueda introspectiva del futuro poeta. Montaña disuelta en el mar. En 1948 en su poema "Elogio de la piedra caliza" escribe: "Si constituye ese paisaje que nosotros, los inconstantes/ nunca dejamos de añorar, es sobre todo/ porque se disuelve en agua".

Estudia en Surrey, en Saint Edmond`s School, en donde conoce a Christopher Isherwood, el futuro novelista, con el que años más tarde recorrerá la China durante la guerra chino-japonesa en 1938. Isherwood será más que un compañero de aventuras: mentor literario y pareja amorosa en una de las dos experiencias vitales que Auden definió como matrimonio. Continúa sus estudios en Norfolk en el Gresham`s School y se prepara para estudiar biología en el Christ`s Church en Oxford, en la misma facultad en que estudió Lewis Carroll, y a la que ingresa en 1925. Pero hubo un antes que lo obligó a cambiar de disciplina. En 1926 abandona la biología y se inscribe en los cursos de filología inglesa.

EL AÑO MARAVILLOSO. En 1922 T.S. Eliot, el poeta estadounidense nacionalizado británico, publica The waste land (La tierra baldía). Se inicia en la poesía moderna el lento ocaso del Romanticismo literario. Un erial como tema poético no parecía demasiado adecuado. Quizás para un minero pero no para un poeta. Auden fue ese minero. Publica al año siguiente sus primeros poemas en una revista escolar, influido notoriamente por Eliot. No obstante, en el futuro poeta ya existía un mundo. Confiesa en 1973 para Paris Review: "Iba a ser ingeniero de minas o geólogo. Entre los seis y los doce años pasé muchas horas construyendo un mundo propio y privado, altamente elaborado, basado, principalmente, en un paisaje: las ciénagas calizas de la Cadena Penina; y, en segundo lugar, una industria: las minas de plomo. Ahora me he dado cuenta de que para hacer esto tuve que imponerme ciertas reglas. Podía optar entre dos máquinas necesarias para hacer una tarea, pero debían ser reales, tenía que poder encontrarlas en los catálogos. Podía elegir entre dos maneras diferentes de drenar una mina, pero no me permitía utilizar medios mágicos".

Entonces, desde la practicidad del minero surge, como exótica analogía, la profunda y terrena belleza del poema: "Después vino un día que, más tarde en el recuerdo, parece bastante importante. Me encontraba planeando mi idea para el molino de concentración. Ya sabe, la idea platónica de cómo debería ser. Había dos tipos de maquinaria para separar la babaza, una era más hermosa que la otra, pero sabía que la otra era más eficiente. Me sentí enfrentado a algo que solamente puedo calificar de juicio moral: mi deber consistía en escoger la maquinaria más eficiente. Más tarde me di cuenta que al construir este mundo que sólo yo habitaba, estaba empezando a aprender a escribir poesía". El paisaje interior y el paisaje exterior unidos por una maquinaria de palabras.

En Oxford se convierte en una extraña celebridad. Es condiscípulo del poeta y dramaturgo Louis McNeice, del poeta Cecil Day-Lewis (futuro padre del actor Daniel Day-Lewis) y del también poeta Stephen Spender, quien fue luego su editor en Oxford durante el año 1928. Spender cuenta maravillosamente su encuentro con Auden. Son los años del llamado Auden`s group: "Auden y yo nos conocimos en una fiesta ofrecida por Archie Campbell. El primer encuentro pareció ser un humillante fracaso. Durante la mayor parte de la comida, Auden, después de dirigir una miope y cínica mirada hacia mí, no me dirigió nunca la palabra. Cuando se sirvió el café, levantó la cabeza con un gesto que puso en alto su mentón y dijo: `¿Quién cree usted que sean los mejores poetas actuales?` Contesté nerviosamente que me gustaba la poesía de W. Auden; replicó: `Si alguien necesita una patada en el culo, es ese tarado`. Cuando se fue, pese a mi sorpresa, me pidió que fuese a verlo en su cuarto en la Christ`s Church".

Otros condiscípulos que lo conocieron por esos años no dudan en describirlo como divertido, extravagante, generoso, simpático aunque solitario. En grupo se transformaba en un dogmático ocurrente aunque la timidez lo invadía si asumía que no era del todo bienvenido. En 1962 sentenció: "No hay poeta o escritor que quiera ser el único en la historia de la literatura; pero casi todos desean ser el único vivo, y muchos sinceramente creen que su deseo les ha sido concedido".

AIRES DE GUERRA. 1930 es el año de Poems, su primer libro, editado en la prestigiosa editorial Faber and Faber, con el auspicio de su admirado Eliot. A partir de la publicación y casi como un acto expiatorio, inicia un extraño periplo de cinco años ejerciendo como maestro en Escocia y en Worcestershire, dejando los mejores recuerdos entre sus alumnos. En 1933, durante un viaje con otros docentes a los Downs, se produce un hecho que Auden llamará "visión de ágape" cuya consecuencia será el lento retorno del poeta a la práctica religiosa abandonada en 1922.

El camino de Damasco de Auden incluye viajes. El ya citado a China, otro a Alemania del que resulta en 1935 su casamiento con Erika Mann, la hija del escritor Thomas Mann, para que ella obtuviese un pasaporte inglés y pudiera escapar de los nazis. Estas conductas solidarias de Auden se repetirán en otras ocasiones. Tal es el caso de la activista católica Dorothy Day, que reveló la ayuda prestada por el poeta durante su prisión por participar en marchas pacifistas. Al respecto Auden cuenta: "Dorothy Day había sido encarcelada en la prisión de mujeres de la Sexta Avenida y la calle Octava por haber participado en un acto de protesta. En ese lugar se llevaba a las chicas a las duchas una vez por semana. Un grupo estaba siendo introducido en ellas cuando una prostituta proclamó en voz alta: `Cientos han vivido sin amor/ pero ninguno sin agua.` Se trataba de unos versos de un poema mío que acababa de ser publicado en The New Yorker. Al oír esto supe que no había escrito inútilmente".

El surgimiento del fascismo, la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, marcaron al poeta. Dos de sus poemas más populares, a los que paradójicamente excluyó de sus antologías, son "Spain, 1937" y el extenso "September 1, 1939". En España permanece durante siete semanas y trabaja de camillero y luego de periodista radial para las emisiones dirigidas a las Brigadas Internacionales. Retorna decepcionado de las prácticas policíacas del Partido Comunista, al que se había afiliado en 1932. No obstante es una decepción más profunda la que atrapa al poeta. Una decepción con la bárbara civilización occidental y sus supuestos logros: "Ayer la creencia en el valor absoluto de Grecia/ la caída del telón a la muerte de un héroe/ ayer la oración a la puesta de sol/ y la adoración de dementes. Pero hoy la lucha". La decepción cuajará no tanto en la lucha o en el olvido de esos modelos enunciados sino en la huida hacia otro lugar que no fuese Europa. Parte hacia los Estados Unidos en 1938. Realiza una escala previa en su soñada Islandia anglosajona. En 1946, el profesor W. H. Auden obtiene la ciudadanía estadounidense.

VIDA CONSUMADA. En Estados Unidos su obra se expande. Enseña en varios colegios, vive en Brooklyn Heights junto a Carson McCullers y Benjamin Britten, y conoce en 1939 a Chester Kallman, quien será su pareja hasta el final de su vida, pese a disputas e intervalos más o menos dolorosos. Trabaja para el Servicio de Reconocimiento para Bombardeos Estratégicos de los Estados Unidos. En 1973 declaró al respecto: "Al ejército no le gustó nuestro informe porque probábamos que, a pesar de nuestro intenso bombardeo sobre Alemania, su producción de armas no disminuyó hasta después de haber perdido la guerra. Lo mismo sucede en Vietnam del Norte; los bombardeos son inútiles. Pero ya sabe como son los militares; no les gusta oír cosas que contradigan lo que ellos piensan".

Obtiene la beca Guggenheim en 1942 y escribe poesía, ensayo, guiones de ópera. Comienza a compilar dos ediciones de sus Collected poems entre 1945 y 1950, y la última en 1966, siempre en Faber and Faber, siempre dedicadas a Isherwood y a Kallman.

Entre poesía y ensayos, y correspondencia y libros de viajes en colaboración con otros escritores, supera la treintena de títulos. No obstante algunos textos formalizan un arte poética en Auden. Una suerte de nostalgia del Edén perdido y de las formas litúrgicas y poéticas como instrumento de recuperación parcial, amable, no exenta de fe en la divinidad y en su triunfo final. Una fe asumida como punzante y relativo consuelo ante la pérdida, debida a la frecuentación de Kierkegaard y a sus propios devaneos religiosos que culminarán en su conversión al catolicismo a fines de los 40. En el poema "Salta antes de mirar", de diciembre de 1940, podría encontrarse esta postura de fe y riesgo como circunstancia inevitable y por lo tanto llevadera: "La sensación de peligro debe desaparecer:/ el camino es sin duda tan breve como escarpado/ por muy paulatino que parezca desde aquí:/ mira si quieres, pero tendrás que saltar".

Entre 1956 y 1961 es Profesor de Poesía en Oxford y en 1958, acaso encontrando su lugar en el mundo, compra una granja en Kirchstetten, Austria, en donde Joseph Brodsky, el Premio Nobel ruso de 1987, lo visita. Entonces describe a un Auden entre orgulloso y azorado porque una calle del pueblo, la que conduce al cementerio en donde el poeta será enterrado en 1973, ha sido bautizada con su nombre.

Es también Brodsky, en el ensayo "Complacer a una sombra", de 1983, el que redondea la mejor imagen del W.H. Auden maduro, poderoso y gentil. Una imagen que corresponde con su literatura profunda y seria, leve y misericordiosa: "Lo vi por última vez en julio de 1973, en una cena en casa de Stephen Spender, en Londres. Wystan estaba sentado allí ante la mesa, con un cigarrillo en su mano derecha y un vaso en la izquierda, disertando largamente sobre el tema del salmón frío. Debido a que la silla era demasiado baja, la dueña de la casa había colocado debajo de él dos tomos maltrechos del Oxford English Dictionary. Pensé entonces que estaba viendo al único hombre que tenía derecho a utilizar aquellos volúmenes como asiento".

CANCIÓN DE CUNA y otros poemas, de W. H. Auden, selección, traducción y prólogo de Eduardo Iriarte, Barcelona, 2007, DeBolsillo, 341 págs.

Bibliografía:

Poemas escogidos, de W. H. Auden, versión de A.Resines, Madrid, 1995, Visor poesía, 198 págs.

Parad los relojes y otros poemas, de W. H. Auden, selección y traducción de J. Calvo, Madrid, 1999, Mondadori, 68 págs.

El mundo de Shakespeare de W. H. Auden, Bs. As, 1999, Adriana Hidalgo, 195 págs.

La mano del teñidor, de W.H. Auden, Bs. As. 1999, Adriana Hidalgo, 347 págs.

Menos que uno, de Joseph Brodsky, Barcelona, 1995, Altaya, 219 págs.

Diario de Poesía, Dossier Auden, No. 9. julio de 1988, Bs. As.

Ombú

El Paraíso según Auden

"PAISAJE: Mesetas de piedra caliza, como los Apeninos, más una pequeña región de rocas ígneas con por lo menos un volcán extinto. Un litoral vertiginoso y escarpado.

Clima: Británico.

Origen étnico de los habitantes: Muy variado, como en los Estados Unidos, pero con una leve predominancia nórdica.

Lenguaje: De orígenes mixtos, como el inglés, pero con muchas inflexiones.

Pesas y medidas: Irregulares y complicadas. Ausencia de sistemas decimales.

Religión: Católica, Apostólica y Romana, con un tranquilo estilo mediterráneo. Copia de santos locales.

Dimensiones de la capital: El ideal de Platón, unas 5004 personas.

Forma de gobierno: Monarquía absoluta, elegida de por vida por toda la población.

Fuentes de energía natural: Viento, agua, carbón de turba, hulla. Nada de petróleo.

Actividades económicas: Minas de plomo y de carbón, plantas químicas, fábricas de papel, crianza de ovejas, agricultura mecanizada, horticultura de invernadero.

Medios de transporte: Caballos y vehículos tirados por caballos, barcas de canal, globos, Ni automóviles ni aviones.

Arquitectura: Estatal: barroca. Eclesiástica: Románica o Bizantina. Doméstica: siglo XVIII inglés o estilo norteamericano de la colonia.

Muebles y utensilios del hogar: Victorianos, con la excepción de las cocinas y los baños, que deben de contener las facilidades más modernas que existan.

Vestido formal: La indumentaria parisina de 1830 hasta la década de 1840.

Fuentes de información pública: El chisme. Publicaciones regulares de tipo técnico y especializado, pero nada de periódicos.

Monumentos: Únicamente a la memoria de cocineros famosos.

Diversiones públicas: Procesiones religiosas bandas militares, ópera, ballet clásico. Ni cine ni radio ni televisión".

Consejos útiles

W.H. Auden

EN MI AÑORADA Universidad de Poetas el plan de estudios sería el siguiente:

Al menos una lengua antigua adicional, probablemente el griego o el hebreo, y dos idiomas modernos.

Aprender de memoria miles de versos de poemas en esos idiomas.

La biblioteca no tendría libros de crítica literaria, y el único ejercicio crítico exigido a los estudiantes sería escribir parodias.

Todos los alumnos cursarían prosodia, retórica y filología comparada, y tendrían que elegir tres de las siguientes materias: Matemática, Historia Natural, Geología, Meteorología, Arqueología, Mitología, Liturgia y Cocina.

Cada alumno se ocuparía de criar un animal doméstico y cultivar un jardín o una huerta.

El poeta es el padre del poema; la madre es el lenguaje: podríamos clasificar los poemas como a caballos pura sangre: hijos de L por P. (...)

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