La terapia criogénica, también conocida como crioterapia, es un enfoque innovador que utiliza temperaturas extremadamente frías para tratar condiciones en el esófago. Le contamos de qué se trata y cómo se realiza esta terapia.
Según la Clínica Mayo, la crioterapia es un procedimiento médico que involucra la aplicación de frío intenso para congelar y destruir las células anormales en el esófago, con el objetivo de tratar diversas afecciones, como lesiones precancerosas, tumores benignos y cáncer esofágico.
El procedimiento de terapia criogénica generalmente se realiza mediante la introducción de una sonda especializada a través de la boca o la nariz y hacia el esófago, guiada por imágenes en tiempo real como la endoscopia.
La sonda utiliza un gas o líquido extremadamente frío, como nitrógeno líquido, para congelar las células anormales y destruirlas.
Esta terapia se ha utilizado con éxito en el tratamiento de varias condiciones esofágicas. Por ejemplo, para tratar la displasia esofágica, una afección precancerosa que puede desarrollarse en personas con reflujo gastroesofágico crónico. Además, ha sido útil en el tratamiento de tumores benignos del esófago, como los leiomiomas, así como en casos seleccionados de cáncer esofágico en etapas tempranas.
El procedimiento de terapia criogénica generalmente se realiza de forma ambulatoria y puede ser una opción para aquellos pacientes que no son candidatos para la cirugía o que buscan una alternativa menos invasiva.
Sin embargo, es importante que sea realizado por un equipo médico especializado en gastroenterología o cirugía gastrointestinal, ya que requiere una experiencia y equipo especializados.
El pronóstico después del procedimiento puede variar dependiendo de la condición y etapa del paciente.
Según la Asociación Americana de Cáncer, la terapia criogénica puede ser eficaz en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer esofágico en etapas tempranas, pero el pronóstico a largo plazo puede depender de varios factores, como el tamaño y la ubicación del tumor, así como la respuesta del paciente al tratamiento.
Una ventaja de la crioterapia es que es un procedimiento menos invasivo en comparación con la cirugía tradicional, lo que puede resultar en una recuperación más rápida y menos complicaciones.
Además, puede ser una opción para aquellos pacientes que no son candidatos para otros enfoques de tratamiento más invasivos.
Existen algunas desventajas y riesgos asociados con la terapia criogénica. Posibles efectos secundarios pueden incluir dolor de garganta, dificultad para tragar y cambios en la voz. Además, como con cualquier procedimiento médico, existe el riesgo de complicaciones.
Es importante que los pacientes sean evaluados cuidadosamente por un equipo médico especializado antes de someterse a esta terapia, y que se les proporcione información completa sobre los posibles riesgos y beneficios del procedimiento.
De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la terapia criogénica es una técnica emergente y aún se están realizando investigaciones adicionales para determinar su eficacia y seguridad a largo plazo en el tratamiento de condiciones esofágicas.
Andrés Felipe León Maffiold / El Tiempo GDA