Odontovita llegó a Uruguay con un propósito claro: convertir una visita al dentista en una experiencia de bienestar. La clínica odontológica fundada por los doctores Agustín Machado y Anna Schwendler apuesta a un modelo de atención donde la tecnología y la calidad conviven con la empatía, la cercanía y el trato humano. Con esa filosofía, el equipo acompañó a más de 600 pacientes en solo un año y prepara una nueva etapa de expansión en el país.
"Para nosotros es un orgullo muy grande haber vuelto después de tanto tiempo viviendo en el exterior, capacitándonos y formándonos, para implantar esta clínica en Uruguay. Ver el resultado extremadamente positivo que hemos tenido y saber que hemos impactado directamente en la calidad de vida de tantas personas nos llena de orgullo", afirmó Machado, especialista en cirugía bucomaxilofacial.
El impacto va mucho más allá de la boca: detrás de cada tratamiento culminado hay personas que vuelven a sonreír, recuperan la confianza para compartir una comida con su familia o dejan atrás una inseguridad que cargaron durante años. Esto —sostuvieron— no solo se logra con técnica, sino también con una escucha activa y un vínculo genuino con los pacientes.
Más que una clínica odontológica
Para Machado, “no se trata solamente del tratamiento odontológico; también del ambiente, del trato humano, de hacer sentir que cada paciente es importante”. Muchas personas llegan buscando recuperar piezas dentales —la clínica se especializa en implantes dentales de calidad—, pero también la posibilidad de volver a comer con tranquilidad, sonreír sin sentirse incómodas o hablar con seguridad.
La boca —señaló— tiene una función fundamental en la masticación, pero también en la autoestima y en la interacción con los demás. En Odontovita trabajan para devolver ambas cosas: la función y la confianza.
Ese enfoque también se refleja puertas adentro. Schwendler —especialista en rehabilitación oral— resaltó que uno de los principales focos del proyecto fue conformar un equipo donde la calidad humana tuviera el mismo peso que la excelencia profesional. “Para nosotros es fundamental que el paciente se sienta abrazado, cómodo, como en su casa”, afirmó.
Para la doctora, uno de los momentos más gratificantes llega al finalizar cada tratamiento. “Escuchar a alguien decir me cambiaron la vida, ahora puedo volver a sonreír o puedo salir a almorzar con mis nietos sin preocuparme por mis dientes es algo invaluable”, expresó. Y agregó: “Hay personas que evitaban reuniones, que no se reían o que tenían miedo de que la prótesis se moviera. Recuperar esa tranquilidad cambia la forma de vivir”.
La búsqueda de resultados también forma parte de la cultura de trabajo de la clínica. Cuando no están conformes con un trabajo —señaló—, siguen hasta que esté al 100 %. “Después empiezan a llegar nuevos pacientes recomendados por quienes ya vivieron esa experiencia, y eso para nosotros es la mayor satisfacción”, contó.
Un proyecto con mirada de futuro
Durante este primer año, Odontovita consolidó un modelo de atención integral que reúne en un mismo lugar la evaluación clínica, estudios por imagen, tomografía, laboratorio protésico y el seguimiento de cada tratamiento. Ese crecimiento continuará en los próximos meses con la apertura de una nueva sede en Maldonado y otra en Las Piedras, pasos que forman parte del plan de expansión de la clínica en Uruguay.
Para Machado, sin embargo, el objetivo sigue siendo el mismo que inspiró el nacimiento del proyecto: “Queremos seguir demostrando que la odontología puede ejercerse con excelencia técnica, pero también con cercanía, empatía y compromiso humano. Ese es el propósito con el que nació Odontovita y el que queremos mantener en cada paciente que llega a la clínica”.