Un hombre de 38 años falleció ayer en el transcurso de una rapiña a una distribuidora del barrio Piedras Blancas.
El hecho ocurrió próximo a las 15:30 horas, en el comercio ubicado en José Belloni a pocos metros de Domingo Arena.
Hasta allí llegaron cuatro delincuentes, en dos motos. Dos de los malvivientes ingresaron al local en el que, además de propietario y empleados, había doce clientes, algunos de ellos con niños.
Según el testimonio de un testigo de este hecho, una empleada corrió al fondo del comercio a avisar al dueño que estaban robando. En ese mismo lugar estaba Carlos Sebastián Machado, de 38 años, quien corrió hacia el frente del comercio con dos varillas de hierro en sus manos, para hacerle frente a los delincuentes.
A uno de ellos alcanzó a golpearlo en la cara, hiriéndolo. Sin embargo, el cómplice de este hombre efectuó al menos siete disparos dentro del local.
Machado recibió cuatro disparos, uno en cada pierna, uno en la axila y el último en la cabeza.
Fue auxiliado por una emergencia móvil que lo llevó de forma urgente al Hospital Pasteur, pero falleció minutos antes de llegar.
Los delincuentes, en tanto, fugaron en las mismas motos que habían llegado.
El hijo del propietario del local, en conversación con El País, dijo que no era la primera vez que los asaltaban. Quince días atrás dos delincuentes se lograron llevar la caja fuerte del lugar. En otra ocasión, su padre recibió un roce de bala después de entregar la totalidad de la recaudación del comercio.
En total, contabilizan cuatro asaltos en esta distribuidora.
Durante su testimonio, el hijo del propietario del comercio manifestó que vio salir a los delincuentes con total tranquilidad. "Parecía que no había pasado nada. `Vamos que ya está`, dijo uno que estaba sangrando", comentó.
Es que Machado, antes de ser acribillado a balazos, logró golpear con las varillas a uno de los delincuentes.
A última hora de ayer, efectivos policiales indagaban a un hombre que ingresó a la Policlínica Malinas, con un importante sangrado en la cara.
En base a las declaraciones brindados por los testigos del caso, la Policía tiene una idea clara de quiénes realizaron esta rapiña. Es más, al menos uno de estos delincuentes es buscado por otros hechos de sangre de los últimos días.
Por otra parte, según pudo saber El País, Machado vino desde San Carlos a pasar unos días con su amigo, propietario de la distribuidora .
Según dijeron allegados a la familia, Machado venía dos o tres veces por año. "Lo conocíamos desde que tenía 12 años", dijo la esposa del comerciante, conmovida.
Machado trabajó varios años en la distribuidora. Luego se fue a vivir a San Carlos donde se casó. Tiene una hija de 15 años.