Mujer muere en potente explosión

Poco antes del estallido un mensajero en moto entregó un paquete pequeño

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RENZO ROSSELLO

Una mujer murió en una explosión y un chico de 14 está grave. La Policía investiga el caso bajo la hipótesis de un paquete bomba. El móvil es una incógnita. En el barrio nadie se lo explica. La Justicia pidió apoyo a expertos del Ejército en la investigación.

Poco después de las 12 la explosión sacudió a toda una manzana del Buceo. "Yo estaba en el balcón a punto de prender un cigarrillo cuando sentí la explosión, fue un ruido espantoso, y después un olor muy fuerte a pólvora", contó Enrique (27), un vecino que vive a media cuadra de la vivienda donde ocurrió el estallido.

La casa de la calle Plutarco 3869, a media cuadra de Bulevar Batlle y Ordóñez, quedó prácticamente reducida a escombros. En el momento en que ocurrió la explosión había sólo dos personas en su interior, la dueña de casa Miriam Mazzeu Soto (49) y un amigo de su hijo Andrés (16) que se había quedado a dormir luego de un partido de fútbol la noche anterior. En el momento de la explosión el hijo de la víctima regresaba de su clase de inglés. La mujer murió, el adolescente, Facundo Quiroga (14), sufrió gravísimas heridas y su estado es reservado. El dueño de casa, Carlos Díaz, tampoco se encontraba en el hogar ya que trabajaba en ese momento.

¿Qué ocasionó la explosión? Hasta el momento la hipótesis más probable, aunque suene inaudita, fue la consecuencia de un paquete bomba. Dan pie a ello tanto el olor acre o "a pólvora" que decenas de vecinos de la cuadra dijeron sentir, y el testimonio de una vecina de la casa de enfrente, que aseguró haber visto a un hombre que llegó en moto a la finca y le entregó un sobre de color blanco a la dueña de casa.

"Yo recién la había saludado a Miriam desde el portón, en eso llegó un muchacho en moto, una moto chica, y le entregó un sobre chico en la mano. Vi que ella agarró el sobre, el muchacho se quedó un momento ahí y después se fue. Un momento después que cerró la puerta sentí esa explosión", relató la vecina.

La Policía interrogó a la testigo, al igual que a otros vecinos de la cuadra. La presencia del misterioso mensajero un instante antes del estallido es lo único que los investigadores tienen claro de momento.

El estallido ocurrió en el interior de la finca; la fachada y sobre todo la pared lateral izquierda quedaron totalmente destruidas. Según las trazas halladas en el interior de la casa, el punto donde ocurrió la deflagración estaba a un metro de la puerta, muy cerca de la estufa de leña del living de la casa.

No obstante, hasta ahora nada consigue explicar la motivación de un atentado de esta naturaleza.

"FUE HORRIBLE". Un amigo de la familia que pasaba en moto por el lugar oyó la explosión a unas cuatro cuadras de distancia. "Me acerqué hasta el lugar para ver lo que había pasado y cuando vi que era en lo de Carlos me bajé para dar una mano", contó brevemente el hombre, poco antes de ser interrogado por la Policía.

"Con otro vecino decidimos entrar, como estaba cerrado, él trajo un arma y le tiró a la cerradura del portón", relató. El otro vecino efectuó tres disparos y abrieron el portón, más tarde en el vecindario se comentaría que tras la explosión se habían oído varias detonaciones, pero en realidad esa fue la causa. "Cuando entramos fue horrible, encontramos gente mutilada, fue horrible", repetía aún conmovido el testigo.

De los escombros sacaron al joven Facundo Quiroga, con lesiones severas que fue trasladado en primera instancia a Médica Uruguaya, pero poco después fue derivado al CTI del Hospital de Clínicas en estado de extrema gravedad.

Andrés, el hijo del matrimonio, se salvó por un margen muy escaso, según informaron fuentes de la Dirección Nacional de Bomberos. Momentos después llegó el esposo de la víctima, Carlos Díaz, que debió ser contenido por familiares y vecinos ya que experimentó un agudo shock emocional.

Mientras un equipo de Bomberos trabajaba en el lugar, peritos del Departamento VIII de Investigaciones Periciales de Bomberos y de Policía Técnica comenzaron a recoger y analizar indicios dentro de la vivienda. Poco a poco se fueron descartando algunas causas probables para una explosión ambiente, tales como un escape de gas -había dos garrafas de 13 kilos intactas en la finca y la misma no poseía gas por cañería- o la eventual manipulación de una soldadura autógena, ya que en la vivienda se estaban haciendo refacciones. Sin embargo, estas alternativas fueron descartadas. Los peritos recorrieron la finca con un detector de gases en busca de indicios de la sustancia que causó la deflagración. El olor penetrante hallado en el interior tenía similitud al de la pólvora, aunque nadie estaba en condiciones de afirmarlo a media tarde.

Mientras esta etapa de la investigación se desarrollaba, los equipos de la Comisaría 11ª y de la División Homicidios comenzaron a interrogar a varios vecinos y familiares de las víctimas. Incluso se indagó a los vecinos de la casa lindera donde habita una profesional y su esposo, que es retirado militar.

Los investigadores, tanto los policiales como los peritos, parecieron llegar a una encrucijada luego de varias horas de trabajo en la escena del crimen. Poco después de la hora 17 llegó al lugar el jefe de Policía, Alberto Toscanini, que comenzó a supervisar en forma personal los procedimientos. En tanto, Bomberos solicitó a la Justicia que se enviara el apoyo del Equipo de Desactivación de Artefactos Terroristas (EDAT) del Servicio de Material y Armamento del Ejército. Fuentes del caso señalaron a El País que los peritos de Bomberos habían solicitado dicho apoyo debido a que con sus medios técnicos no estaban en condiciones de determinar la naturaleza del explosivo utilizado.

Si bien la hipótesis de un atentado con un paquete o carta bomba emerge como la más plausible, el móvil de esta acción es una incógnita.

"Era una familia preciosa, el chiquilín es de lo más educado, vivieron toda la vida acá", comentó una vecina de la cuadra, con la misma perplejidad que el resto del vecindario. (Producción: Viviana Ruggiero)

Expertos no creen en "paquete bomba"

Expertos militares en explosivos consultados por El País se mostraron igualmente perplejos por la magnitud del daño. "Si estamos hablando de un explosivo contenido dentro de un paquete pequeño o una carta, es difícil que con tan poca cantidad se pueda provocar un daño estructural", señaló uno de los expertos consultados. "Para ocasionar un daño estructural de esa envergadura se debería haber utilizado al menos un kilo de explosivo", señaló. La dinamita que se suele utilizar por ejemplo en demoliciones, de fabricación militar y acceso restringido, viene acondicionada en tubos de unos 40 milímetros de diámetro por 50 centímetros de largo. "Es más probable que un daño de ese tipo pueda haber sido ocasionado por algún tipo de sustancia que se estuviera manipulando dentro de la casa", apuntaron los expertos consultados. La respuesta sólo podrá obtenerse del análisis de los rastros.

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