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Kairo Herrera, Silvia Novarese, Virginia Ramos y Álvaro Correa estrenan comedia sobre sexo.
En cuestiones de sexo, la letra con humor entra. Un nuevo ejemplo de esta capacidad descontracturante de la risa en cuestiones de sábanas se pone en cartel desde este fin de semana en el Teatro del Centro. Silvia Novarese, Kairo Herrera, Virginia Ramos y Álvaro Correa llevan a escena El sexo nuestro de cada día, una comedia basada en el libro del ginecólogo y sexólogo Gastón Boero El sexo tal cual es. Va viernes y sábado a las 21:30 y domingos a las 20:00.
En la suite presidencial del Hotel Sheraton, Sábado Show convocó a parte del elenco y a Boero para la producción del fotos. El tema surge de inmediato: "El humor es fundamental en las cosas de pareja. Yo lo he comprobado en mi vida", asegura Novarese. "Estas son las cosas que yo hago para divertirme", acota Boero. "Todo es humor, pero la idea que la gente se vaya del teatro con una sonrisa y a la vez, reflexionando sobre lo que vieron en el escenario". Y Novarese: "Muchos se van a identificar con algo de los personajes y es una buena manera de pensar y reírse de uno mismo".
El sexo nuestro de cada día es una producción de Jimmy Castilhos y Gerardo Tulipano. Propone una serie de sketches y monólogos donde distintos personajes, en pareja o solteros, van exponiendo con humor distintas situaciones vinculadas a la sexualidad; incluida la homosexualidad.
Para Kairo Herrera, conductor de Cámara testigo, será la segunda experiencia teatral luego de su participación en 2011 en 10 maneras de ser hombre.
"Es una experiencia nueva. Si hay algo que me gusta es aprender. En esta obra estoy rodeado de actores de trayectoria y yo voy a cada ensayo como una esponja. Los observo mucho y trato de absorber todo", dice.
Por añadidura a su creciente visibilidad en Cámara testigo, Kairo se ganó un espacio de sex symbol en el retina femenina de la teleaudiencia. La obra que protagoniza en el Teatro del Centro le hace un par de guiños a esa faceta.
"Eso es algo que viene como consecuencia de lo otro, del trabajo. Lo tomo como eso. Si te proponen algo que está cuidado, como fue el almanaque de Feyvi, me parece bien. Igual, yo tengo la suerte de estar en un programa de TV todas las semanas y poder transmitir y eso no genera leyendas sobre uno. Lo que uno es ya está claro. Una vez por semana la gente lo tiene claro. El público se da cuenta de que uno no tiene no tiene berretines y trabaja con respeto", dice.
SEXO DEMORADO. Siete años atrás, Castilhos y Tulipano ya tenían la idea de llevar a sala una comedia titulada El sexo nuestro de cada día, basada en un libro de sexología del Dr. Boero. Se reunieron con él; le dieron forma teatral a un libreto pero cuando comenzaron a buscar sala y apoyo de difusión de los canales de TV, encontraron respuestas de este tipo: "Las salas rechazaron el libreto y muchas empresas no dijeron que no apoyarían un proyecto así", relata Castilhos.
Hoy, siete años después, las cosas dieron un vuelco de 180 grados. "El cambio y la apertura en ese aspecto ha sido enorme", complementa Castilhos. Incluidos los travestis que a menudo pueblan la propuesta de Cámara testigo.
"Creo que los travestis deberían hacerme un monumento", se ríe Herrera. "Y acepto que lo pinten de rosado".
Para Silvia Novarese, El sexo nuestro de cada día será su regreso a la cartelera teatral montevideana luego de tres años fuera de ella.
¿Ansiedad? "Sí, siempre. Cuando estoy preparando un espectáculo, mi vida normal sigue, pero hay algo en mi cerebro que está siempre pendiente de la obra... hasta el día del estreno. Luego, fluye", asegura la actriz.
Kairo Herrera lo asume diferente. "Voy a estar nervioso e insoportable el día del estreno, pero por ahora voy tranquilo".
Los ensayos, bajo las órdenes del director Eduardo Cervieri, comenzaron hace más de un mes.
"Yo acato todas las indicaciones. No tengo formación actoral así que no me queda otra. Esto es como estar en un quirófano a punto de operar y vos nunca operaste. Entonces no te queda otra que seguir las instrucciones del que sabe", comenta Herrera.
El periodista e incipiente actor comenzó su andar por los medios a través de la música. Tocaba en una banda de rock; luego tuvo un programa radial de música junto a su colega y amigo Diego González. Entró en la TV a Canal X y luego llegó Cámara testigo que lleva cuatro años ininterrumpidos al aire, todo un récord en estos tiempos volátiles de la programación de TV abierta. De orígenes en el under montevideano, Herrera es hoy una de las principales figuras masculinas de la TV local.
"Nunca supe dónde iba a terminar esto. Sabía que por las ganas y la porfía que le ponía, algo bueno iba a llegar", asegura. Y ahora le llega el reto de la comedia. "Es un género difícil, pero por eso mismo me atrae mucho".








