|
||||||||
Lucía Brocal, periodista de Telenoche, vive un amor vertiginoso. Se casa en enero y será madre de Felipe en mayo.
En abril se conocieron. En junio, él le propuso casamiento. Se mudaron juntos en julio. Llegó setiembre y el test confirmó que van a ser padres. La velocidad del amor la marca las pulsaciones de los amantes y así, Lucía Brocal y Pablo Zanocchi emprendieron una vertiginosa historia de pareja que los tiene ahora en la organización de la boda, que será el próximo 7 de enero en Haras del Lago y en la cada día más feliz espera: la periodista y conductora de Telenoche cursa su quinto mes de embarazo y en mayo llegará Felipe para agrandar la familia.
"Fue un 2011 de flash de felicidad. Estoy re feliz, plena, disfrutando de estos momentos como nunca", confiesa Brocal.
Modelo, alta y delgada, su gestación ya ha adquirido notoriedad en el volumen de la panza. Periodista, lee todo lo que se le cruce sobre maternidad, además de acribillar a preguntas a familiares y amigas que hayan tenido hijos.
Lucía Brocal, de 24 años y que estos días ha ejercicio la conducción interina de Telenoche central junto a Fernando Vilar, recibió a Sábado Show una mañana en su casa. Café y tostadas de por medio, la periodista cuenta cómo vive estos días de dicha.
-Conocieron hace pocos días el sexo, ¿esperaban un varón?
-Yo sentía que era varón. Habíamos acordado que si era nena, el nombre sería Franca o Felipe, en caso de ser varón. Yo siempre me lo imaginé como Felipe. Me imaginaba cuarto de varón, situaciones con un varón. Cuando hicimos la ecografía y el médico me dijo, es varón, no me sorprendió para nada. Como que ya lo intuía. Y no solo yo. Mi mamá me había regalado todo cosas de varón. Me decía: "es unisex", pero en realidad no.
-Un año vertiginoso para tí...
-Sí, esas cosas inexplicables que te pasan. La forma en que lo conocí a Pablo es muy graciosa. Una de mis mejores amigas trabajó en Un techo para mi país. Pablo es uno de los fundadores de un techo. Y en una típica reunión de reencuentro, ella le pregunta cómo andaba, si estaba de novio. Él le dice que no y típica broma, le pregunta: "¿No tenés una amiga para presentarme?". Ahí mi amiga me nombra y al otro día, Pablo me pide amistad en Facebook. A los dos días, un domingo, me llamó por teléfono. "Hola, soy Pablo, el amigo de... ¿Querés salir a cenar hoy? En una buena, si nos embolamos te llevo a tu casa". Yo estaba en otra, cero ganas de nada. Me había mudado sola. Estaba en otra. Pero bueno, acepté. Me fue a buscar, y es una persona charlatana y graciosa que no me aburrí para nada. Fuimos a cenar y nos quedamos, eran las 4 o 5 de la mañana y no nos íbamos. Desde ese día, no nos separamos nunca más.
-Al poco tiempo vino el pedido de casamiento...
-Sí, en junio nos fuimos de vacaciones a un balneario en Perú y ahí me pidió casamiento. Es la persona más ansiosa que conocí en mi vida, entonces tenía los anillos hacía dos días y no aguantaba más. Quería buscar el momento más lindo para dármelo. Estábamos en la terraza del hotel de noche y lo veía que estaba todo nervioso. "¿Qué te pasa?". "Nada, nada", decía y se reía. Y en un momento me dijo: "No aguanto más" y ta, ahí me lo dijo. "Puede ser para muchos una locura, pero me quiero casar contigo". "Yo también", le dije.
-¿Qué decían en tu entorno?
-Bueno, fue volver y decirle: "Mamá, me voy a casar". Mis padres se pusieron re felices, aparte de que Pablo los conquistó absolutamente. Es súper cariñoso, familiero, bonachón y lo más importante, me ven feliz con él.
-¿Qué pasó cuando se enteraron del embarazo?
-Fue un shock de felicidad. Los dos sabíamos que íbamos a ser padres jóvenes, que íbamos a esperar uno o dos años como mucho después de casarnos. Pero llegó ahora. Fue sorpresa de emoción, de que lloramos, de que él se abrazaba con el cuida coche. Y yo estoy feliz. Toda la vida supe que quería ser madre joven, me encantan los niños.
-¿Miedo a la maternidad?
-Sí, lo normal. Cuando me enteré, tuve millones de miedos. Hablé con todas las mujeres que estuvieron embarazadas. Tengo miedo de no poder hacerlo bien. Mis padres me tuvieron re jóvenes también… y en otras circunstancias, terminando de estudiar y sin un mango. "Si nosotros pudimos con mucho menos recursos, por qué no vas a poder", me decían. Y tienen razón, pero supongo que tengo los miedos de toda madre primeriza. Es cuestión de ir aprendiendo, leyendo, preguntando. Siento mucho apoyo del entorno y de Pablo. Desde que se enteró está súper feliz. Ese apoyo me da una seguridad y una tranquilidad enorme. Él se involucra en todo. No falta a una cita al médico, a las ecografías… se anota todo y me hace acordar. Creo que va a ser un gran padre. Felipe va a ser un mimado porque es primer hijo, primer nieto, sobrino… toda la familia está revolucionada de ambos lados.
-En Telenoche cada vez te vemos con más trabajo...
-Sí, estoy en el central de forma interina. Estoy muy contenta. El canal me ha dado infinitas oportunidades de crecimiento. Por suerte, sigo saliendo a la calle, a hacer notas, no solo estoy en el estudio.
-¿Cómo ha reaccionado tu cuerpo en este tiempo de embarazo?
-Los primeros tres meses estuvieron un poco complicados, con náuseas. En general me agarraban de mañana. En la tarde, cuando entraba a trabajar, ya me sentía bien. Y ahora estoy mucho mejor. Me siento con mucha vitalidad.
-¿Y más sensible?
-Sí, insoportable, diría yo (se ríe). Estás más irritable y más mimosa. Es así. La verdad que Pablo pobre se ha bancado todo.
-¿Cuándo decidieron contar el embarazo?
-El día que nos enteramos le contamos a mis padres, a mi suegra a mi cuñada. Y después le conté a dos amigas íntimas. Una que va a ser la madrina, que es una hermana para mí. Después tomamos la resolución de no decir nada. Más si se enteraba alguien y podía salir publicado en algún lado. Después que tuvimos la ecografía transnucal que es el estudio que descarta mayores complicaciones, ahí sí contamos.
-Imagino que eres una experta en ecografías y demás temas vinculados a la maternidad...
-Sí, sí. Una está informada. Me leí todo. En internet, que por cierto no es muy recomendable, porque se dicen cosas equivocadas o fuera de contexto. Lo mejor es comprarse un buen libro. Mis amigas "las brujas modelos", como les digo: Katherine Miklaszewicz, Claudia Galván… me regalaron un libro precioso. Y de Unicef me mandaron un montón de libros. Quiero saber todo, qué pasa, qué no. Cada etapa del embarazo. Todo.
-¿Cómo te imaginás como madre?
-Va a nacer en abril o mayo… no sé. Pasa el tiempo y va siendo más real, cae más la ficha. Veo las ecografías y el crecimiento que va teniendo. Antes, era un puntito, medía 9 milímetros pero era impresionante cómo latía el corazón. Es increíble. Es la vida. Y las cosas que me imagino... seguramente sea muy cariñosa, hasta ser pesada. Pobre chiquilín (risas).
-¿Ya están en la etapa de compras?
-No, todavía no compramos nada. Hace poco nos enteramos del sexo y antes de eso no queríamos comprar nada. Igual, abuelas, tías, amigas han regalado un montón de cosas.
-Y ahora es tiempo del casamiento...
-Sí, estoy re feliz. Las cosas que me están pasando son todas positivas. Conozco un montón de mujeres que no pueden quedar embarazadas y la luchan tanto. Y la verdad que es un regalo de la vida un hijo… una bendición. Que venga y encima, estar con una persona que la podés compartir es maravilloso.








