Estelaridades y miserias de una foto

Por: Luis Ventura

Quienes viven de la imagen saben lo que significa armar, adornar y vestir una tapa. Por eso la lucha aguerrida por asomar la nariz en la portada, por lucir con el mejor atuendo, por sostener la sonrisa más vendedora... por estar ahí, en el escaparate del kiosko.

De ahí que no sean pocos los que piensan que hay que jugarse la vida por una tapa, y aunque parezca mentira, lo hacen. Es cuando afloran las estelaridades y las miserias humanas, en las que parece valer todo.

Es bien sabido que hace unos días produjimos una Fiesta Paparazzi, noveno aniversario, para 12.000 personas. Un megaevento que imponía la asistencia de figuras de todas envergaduras y dimensiones. Hubo divas y divos, astros y estrellas, figurines y figuretis, modelos, actrices y actores... Toda la fauna farandulera.

Vi por ejemplo que Moria llegó con un numeroso séquito de veintipico de personas, lo hizo con su novio, y a la hora de ubicarse para la foto, no lo dudó. Moria fue derechito al centro de la escena y se sentó como si fuera el Sol, para que el resto de lo convocados giraran con sistema planetario alrededor de ella.

Al lado, Luciana Salazar no se hizo esperar. Reina Reech se ganó el centro superior de la foto, y como Valeria Archimó dudaba le ordenó: "Vos ponete al lado mío, no seas boba...". Pamela David quedó fuera de foto, pero metió pecho y se ubicó entre una y otra, ganando su espacio y haciéndose respetar. Claudia Albertario se apuró para meterse en el armado, por miedo a quedarse afuera. La sacaron de arriba y la metieron abajo. Se sumó Marcelo Polino, al grito de Salazar. Adabel Guerrero llegó tarde y se quedaba afuera, pero entre foto y foto, tomó carrera y se colocó donde pudo y la dejaron. "La Niña Loly" creyó que ella podía hacer lo mismo, y un productor la tomó de las pestañas y la sacó de la tapa. ¡Todavía te falta sopa para estar ahí!, fue la exclamación. Marcela Ortiz se ofendió porque la llamaron, Aníbal Pachano llegó tarde y se lo perdió. Florencia de la Vé que tenía sus informantes no arribó hasta que Moria, su archienemiga se retirara de la fiesta, y aunque no estuvo en la foto de tapa, fotografía sola con ánimo que la pegaran, pero se sacó el gusto subiendo luego al escenario.

Así, con muchos más matices finos y de entretelas, se produce una portada en la que quedan expuestas todas las luces y las sombras de nuestras figuras de los medios. Chau, hasta el próximo Sábado... Show.

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