Garret (Justin Long), empleado de una discográfica, acaba de romper con su novia. Para olvidar, sale con sus amigos y en un bar conoce a Erin (Drew Barrymore), una periodista a la que le quedan seis semanas de pasantía en un diario de Nueva York, luego de lo cual volverá a San Francisco para terminar su posgrado. Ese primer contacto termina en la cama, pero luego ambos se dan cuenta de que tienen más en común que el sexo y empiezan una relación que saben tiene fecha de vencimiento. Cuando llega la hora de la partida de Erin, que no consigue trabajo en Nueva York, advierten que no quieren despedirse. Deciden entonces intentar un Amor a distancia. De eso trata la comedia romántica estrenada ayer en salas uruguayas y de la que Drew Barrymore habla en esta entrevista.
-¿En qué fase de tu vida llega esta película?
-La hice porque pienso que una buena y realista historia sobre las relaciones amorosas es eterna. Además me gustan las comedias y no había hecho una desde hacía un par de films. Y yo necesito reírme en mi vida. Me gusta hacer películas que me gustaría ver.
Me gustan los dramas y amo la oscuridad, pero no necesariamente es lo que necesito ver todo el tiempo. Me gusta ver cosas que relaciono con el entretenimiento o que me hacen pensar y sentir bien, y ésta es una de esas películas. Creo que su tono es realmente único. Pienso que tiene todo lo divertido, pero también es sorprendentemente real en cuanto a la dificultad de hacer funcionar una relación.
Además, me gusta cómo la gente habla entre ella, los diálogos. Cuando hablo sobre sexo, vida, amor y relaciones con mis amigas, decimos malas palabras. Esa es la manera en que las chicas hablan en esta película y me gusta. Creo que en mis 20 estaba en una etapa de cuento de hadas. Ahora, con 35, me siento más realista sobre las cosas.
-El lenguaje y cómo hablan las chicas es un tema del film. ¿Estaba planeado así desde el principio?
-Definitivamente, sí. Estaba escrita así y luego todos empezaron a improvisar. Christina (Applegate, hace de su hermana en el film) es muy divertida. Somos muy parecidas. Crecimos en circunstancias similares, hay una simetría muy real. Creo que parecemos hermanas. Digo, actuamos como hermanas. Y hablamos sucio, bromeamos y es genial. Es bueno no tener que ser una persona en una esquina y pretender ser otra en otra esquina. Siento que eso es tan real como en la vida misma.
-¿Qué nos podés decir de tu personaje? ¿Qué relación tenés con él?
-No soy una chica tradicional así que me gustó interpretar a una que no lo es. Me gustó interpretar a alguien que se tiene confianza, que es divertida, que tiene una opinión y es fuerte. Pero tampoco es que no sea femenina, porque también me gusta serlo, soy una chica. Me gusta ser una mujer y me gusta hacer películas para mujeres. Pero definitivamente no soy la chica tipo. Entonces le imprimo eso a mi personaje. Sentí que era la oportunidad de hacerlo.
Por otro lado, trato de imaginar mi vida y no quiero que mi trabajo se vea comprometido por tener una relación. Son esos los problemas con los que lidio en mi vida. Por eso me refrescó encontrar una película que fuera tan real. Trato de lidiar con la realidad. Pero es divertido porque nada es tan serio, pienso que las comedias son siempre bienvenidas.
-En tu primera cita, ¿te hiciste las mismas preguntas que en la película?
-Fue todo improvisación, entre Justin y yo. Nanette (Burstein), la directora, es una documentalista. Amo improvisar. Hice una especie de documental y amo ese estilo. Justin y yo tenemos una historia (NdeR: son pareja en la vida real), entonces nos conocemos y podemos volar. Nada de eso fue guionado.
-¿Sos muy crítica con tu trabajo?
-Mucho. Me preocupo por cada detalle.
-¿Cómo fue trabajar con Nanette?
-Me gustó mucho hacerlo. Es una mujer fuerte también, lo cual fue perfecto porque si fuera del tipo chica tradicional, no hubiera sido bueno para la película. Además, me gusta no actuar siguiendo completamente las reglas. Creo que no me hubiera gustado hacer esta comedia con alguien que se aferrara mucho al libro. Además, me gustó la historia porque he vivido relaciones de larga distancia toda mi vida por mi trabajo. Si viajás por trabajo, sabés cómo es. Es trabajo, amor, trabajo, amor. Son las cuatro de la mañana donde estás, pero son las siete de la mañana donde está tu pareja.
Y pensás ¿cuándo voy a tener hijos?, ¿cuándo me voy a casar?, ¿cuándo decidís que una relación es totalmente monógama?, ¿qué es lo que funciona para mí? Son tiempos modernos. Nos hacemos preguntas totalmente diferentes. Todo está permitido, no hay reglas. Entonces quería encontrar ese tono y sé que Nanette lo iba a hacer bien.
-¿Tenés algún consejo para los millones de personas que están en una relación a larga distancia?
-Soy una de ellas. Es muy complicado. Pero también imagino que es difícil estar juntos siete días a la semana y comer comida china los miércoles de noche. No sé qué es lo ideal. Creo que es más natural tener un tiempo solos. Mantiene la relación viva y fresca más tiempo. El problema es si no hay regularidad. Entonces empezás a trasladar las presiones a la relación. Depende de cada pareja. Tenés que imaginarte lo que funciona para ti. Además, cambiás durante el proceso y esos cambios deben ser aceptables. Crecés y lo que está bien un año no está bien al otro. Creo que hacer planes es difícil. A algunas personas les gusta saber cómo va a ser su día, el próximo mes o el futuro. Y a algunas no les gusta. Entonces, si estás en una relación a larga distancia, es duro. Porque uno puede querer saber siempre lo que está pasando y el otro no. A mí me gusta vivir el día a día. No sé cuál es mi futuro. Entonces, ¿por qué espero que otra persona me lo diga? No tengo las respuestas. Creo que no existe lo que "debe ser", sino lo que es correcto para ti.
-¿Existe "demasiada distancia" para ti?
-No, si tu pareja te hace sentir que hace un esfuerzo, está bien. No hay un modelo. Si alguien hace un esfuerzo, te sentís bien con eso, confiás en él y se aman, y todo eso te hace sentir bien, creo que está bien. El problema es cuando no sentís esa conexión o ves que no están haciendo un esfuerzo.
-¿Usás la tecnología para estar en contacto, como Skype o el chat?
-No me gustan ninguna de esas cosas. Escribo cartas.
-¿Siempre has escrito cartas?
-Sí.
-Dijiste que no sos una chica clásica en cuanto a la femineidad, pero al mismo tiempo se nota que sos una mujer que cuida su estilo en la Alfombra Roja.
-¿Yo? Gracias.
-¿Sólo recurrís a diseñadores que te gustan?
-Voy a casas de costura, estudié moda. Me gusta la combinación de moda, arte y expresión. No me importa tener un vestido o peinado perfecto. Me gusta jugar con la idea de que todos esos elementos pueden funcionar o no.
-¿Te sentís incómoda en la Alfombra Roja?
-Pienso que es algo aburrido. Me gusta que la gente lo haga y se sientan seguras. Y funciona para ellos. A veces, para mí, es actuar un personaje que se siente seguro pero que no soy yo. Entonces me divierto y no pienso en reglas. Y no me importa si a la gente le gusta o no porque si vivo por la opinión de los otros, sería muy esquizofrénico. Pero a veces me siento femenina y me gusta ser refinada. Aunque es muy diferente a cómo me visto en mi vida cotidiana.
-¿Qué elementos de moda te gustan en un hombre?
-Me gusta que sean ellos mismos. Me fijo muchos en los zapatos. Juzgo a los hombres por sus zapatos (risas).
-¿Cómo se expresa Erin, tu personaje en la película, a través de su ropa?
-Me gusta cómo se viste. Consulté a Cat Thomas, la diseñadora. Hice la película Grey Gardens con ella y Whip it!, y no tiene un estilo de mujer femenina. Había pequeños detalles, como viejas piezas de joyería. Creo que se combinó lo viejo con lo nuevo. Erin no es de esas mujeres que se ponen todo junto. Esa es una gran diferencia. Es relajada y cool.
-El hecho de haber dirigido una película, ¿incidió en tu forma de trabajar en este film?
-Definitivamente. Creo que soy una controladora por naturaleza. Estoy en todos los detalles. Creo que cada elección afecta lo que hacés cada día y el resultado final. Colaboré con Nanette. Pero también me gusta ser un actor, entonces también fue una colaboración con los otros actores, estuve realmente involucrada. Fue un film de mucha colaboración.
Como director, tenés que tener cada respuesta para cada pregunta y estar en todos los detalles. Yo veo a través del lente y hablo con los actores. Pero me gusta una atmósfera divertida. Es como una relación. Cada situación es diferente.