invitado
Maximo caractéres: 600 ( restan:
600
)
|
||||||||
El Hospital Británico inició el uso de un robot para cirugía de precisión. En Salud Pública consideraron castigarlo por no tener autorización y porque, como años atrás en el caso del PET, el gobierno ve con malos ojos las iniciativas privadas que superen o se adelanten al sistema público. Más vale que nadie disponga de algo si no está disponible para todos. El argumento, una apología de la mediocridad, va contra la naturaleza. No ha habido avances en medicina y otras áreas que no hayan sido, al principio, lujo de pocos. La cuestión no es emparejar hacia abajo sino cómo popularizar rápidamente los beneficios.



