P.B.
"No hay malestar en las Fuerzas Armadas", afirma un comunicado del ministro Luis Rosadilla en el sitio web del Ministerio de Defensa. Lo que hay, explica, son "opiniones distintas y respetables sobre diversos temas", y agrega que "toda la opinión pública, incluso los propios militares, están conformes con la forma en la que se actúa" en su cartera. Destaca que éste es el presupuesto que más favorece a las fuerzas en los últimos 25 años.
En realidad, los militares no están muy conformes. Más bien están bastante enojados. "No entendemos nada", se limitó a decir un oficial al respecto. Muchos recuerdan las palabras del presidente José Mujica en su discurso ante representantes de las tres fuerzas en Durazno, el 16 de marzo: "reconozco francamente una postergación en lo económico". En esa misma instancia, el presidente admitió que la "seguridad del cielo y de las costas está muy comprometida por la falta de medios y por la obsolescencia", pero no parece haber plasmado ese conocimiento en la Ley de Presupuesto.
Además, hasta el día en que se supo cómo se repartiría el dinero en el Estado, los militares tenían todo para creer que se los beneficiaría. Un comunicado de Presidencia en junio decía que Rosadilla "no había recibido ni recibirá reclamos por parte de las Fuerzas Armadas en materia presupuestal" porque "éste reclamo parte del presidente de la República y del propio ministro, ya que es un justo reclamo".
Cuando los comandantes en jefe conocieron la ley -a través de la prensa-, el ministro alegó, a modo de excusa, que había estado ocupado con los asuntos de corrupción. Rosadilla declinó hacer declaraciones a este suplemento.
Más allá de que ahora se intente remediar con comisiones técnicas -al cierre de esta edición se esperaba conocer cambios en cuanto a la distribución del presupuesto-, el malestar no se debe sólo a las promesas incumplidas en cuanto a los recursos asignados. También se quejan por la forma en que se elaboraron los artículos correspondientes a Defensa.
Una fuente de ese ministerio confió a Qué Pasa que la redacción del presupuesto corrió por cuenta de los siguientes funcionarios: la doctora Gabriela González, la contadora Irene Guenaga, el brigadier general retirado Gerónimo Cardoso y el señor Hernán Planchón. Todos ellos "aprovecharon al distracción del ministro", afirma la fuente, para favorecer los intereses de sus respectivas áreas.
La ley crea 63 cargos de confianza política en Defensa y establece la "civilización" de áreas que antes estaban en manos militares: no sólo la contabilidad (que estaría justificado, entienden, con las irregularidades descubiertas), sino también la sanidad y los retiros. Entre filas castrenses se percibe como una "pérdida de confianza". Y aunque no hablan de "revanchismo" (algo que Mujica se ha encargado de desmentir), sí estiman que es una "tocada de culo",
POR FIN UNo QUE SABE. Aunque sabían que era panadero y carecía de formación académica, la percepción que tenían los militares sobre Rosadilla era la de un legislador "instruido" en asuntos castrenses. Cuando asumió, muchos reconocían que, a diferencia de los tres ministros de Tabaré Vázquez (Azucena Berruti, José Bayardi y Gonzalo Fernández), el nuevo secretario de Estado "había demostrado conocimiento en sus intervenciones como integrante de la Comisión de Defensa", recuerda Gabriel Porfilio, administrador del foro Uruguay Militaria y estudioso del sistema militar.
"Lo vieron como un abogado de las necesidades de las fuerzas ante el sistema político", agrega Porfilio. Rosadilla, además de haber convivido con soldados en el Penal de Libertad durante la dictadura, "dominaba el lenguaje militar", y había visto "in situ" el trabajo de los soldados en las misiones de paz en Haití.
Además, por haber sido tupamaro y luego haber pertenecido al Movimiento de Participación Popular (MPP), su carta de presentación era positiva en relación a los ministros anteriores.
Lo explica el senador Jorge Saravia: "Tenemos una comisión de Defensa dentro del ámbito político nuestro interno. Además, el Centro de Estudios Estratégicos del MPP tiene una comisión que tiene que ver con estos temas. Hacemos reuniones donde participan compañeros, ex militares, oficiales de reserva actuales, retirados y compañeros especialistas. Esa comisión funciona permanentemente".
Porfilio, que recoge el aporte de los participantes de Uruguay Militaria, habla de "decepción" ante Rosadilla por su actitud con las irregularidades en la Armada: "Se ha posicionado como un paladín de la Justicia, como un Robin Hood saliendo a denunciar mal manejo de fondos, y ha tenido una manera muy descontrolada de decir las cosas".
Una mala reputación ganada en tan poco tiempo puede hacer cuesta arriba la gestión en un ministerio difícil.
Lanchas: la izquierda desestimó
En setiembre de 2008 el diputado nacionalista José Carlos Cardoso denunció el montaje de un proceso competitivo para la compra de 16 lanchas por parte de la Armada para las misiones de paz. Ahora se comprobó que esa licitación había sido direccionada hacia la compañía Boston Whaler, vinculada a los hermanos Trocky. En aquel momento se discutió la creación de una comisión investigadora para analizar el tema, y el Frente Amplio, incluido el actual ministro Rosadilla, votó en contra, argumentando que había que cumplir con los plazos de la ONU.