Página12
Cristian Carrillo
La decisión del gobierno de hacer efectivo el derecho que tiene el Estado de ser representado en los directorios de las empresas privadas en la cuales tiene participación accionaria no tuvo un impacto directo en las cotizaciones de las firmas involucradas (...) En los últimos años los balances de esas compañías cotizantes informaron a la Bolsa ganancias récord, pero eso no redundó en una distribución acorde de dividendos. Otras transferían sus ganancias a sus casas matrices en perjuicio de los socios minoritarios. Las empresas más poderosas del país alertan que la medida ahuyentará a los inversores pero la presencia del Estado en todos los casos es minoritaria.
La nación
Joaquín Morales Solá
En lugar de intentar recuperar ese dinero, para ser coherentes, el oficialismo se aprovecha ahora de los préstamos para meterse en las empresas privadas. Varios empresarios recordaron en los últimos días una frase que el gobierno viene deslizando desde hace tiempo: "Tendremos que hacer como Chávez", murmura ante el menor gesto de indisciplina de los empresarios. La disciplina del empresariado es, para los empresarios, el propósito fundamental que esconde esa decisión. La resolución se tomó sorpresivamente mediante un decreto de necesidad y urgencia que cambió la letra y el espíritu de una ley. Es ilegal, por lo tanto, pero el kirchnerismo ha hecho del hecho consumado, legal o ilegal, una estrategia permanente.