Amalia Lacroze de Fortabat se convirtió en la mujer más rica de Argentina el 10 de enero de 1976. Ese día su segundo esposo, Alfredo Fortabat, murió de un derrame cerebral a los 81 años. Ella, con 54, heredó uno de los mayores imperios económicos de ese país. "Amalita", como le decían, murió el sábado pasado a los 90 años, como una de las mayores fortunas femeninas de Argentina: en torno a los US$ 902 millones según el último cálculo de la revista especializada América Economía.
El patrimonio de la empresaria del cemento es difícil de calcular, porque ha sido una completa telaraña de sociedades, obras de arte y exclusivas propiedades alrededor del mundo. Una pista es la reciente venta de un dúplex en Nueva York por US$ 20 millones.
Bajo su mando, el grupo Fortabat registró el mayor crecimiento económico, por el que la revista Forbes la consideró la mujer más rica de Argentina, con un patrimonio estimado mayor a US$ 1.500 millones.
En la década de 1970 creó la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat, una institución que donó millones de dólares a organizaciones de caridad en su país.
Fortabat mantuvo buenas relaciones con el gobierno argentino y tanto es así que buena parte de sus ingresos vinieron de obras públicas. LA NACIÓN, GDA