Un empleado usa su iPad para sacar una foto a un ticket de un restaurante. La imagen sube a una aplicación que guardará todos sus consumos. Ya no necesita verse cara a cara con el responsable del área administrativa para rendir estos gastos.
Este es tan sólo un ejemplo de lo que está ocurriendo con los dispositivos móviles en el mundo corporativo, ya sea un teléfono inteligente o una tableta. Sólo basta levantar la mirada, en el inmenso centro de convenciones de Orange Counting en esta ciudad, para ver cómo miles de ejecutivos las usan en su día tras día del trabajo.
Allí, un encuentro organizado por la empresa de tecnología SAP repasó algunos de las próximas tendencias. Una de ellas es cómo cambiará el mundo de los negocios a partir de la adopción de los dispositivos móviles para trabajar.
Según un informe de SAP, estos equipos hace tiempo que comenzaron a dejar su huella. Pero ahora lo están haciendo en el empleo. Es más evidente en algunas industrias, tales como las de la salud y la venta minorista, en las que los trabajadores son extremadamente móviles.
Un estudio de la consultora Forrester explica que las tabletas están ingresando paulatinamente a los sitios de trabajo de tres maneras: como reemplazo de herramientas tradicionales, como complemento del material disponible en papelería y en nuevos escenarios de negocios en los cuales los dispositivos voluminosos de computación son poco convenientes. Y hay más. Para la consultora Juniper Research, en 2015 una de cada cinco computadoras vendidas serán de este tipo.
Para Ian Kindell, experto en soluciones de SAP, la movilidad impacta en la vida corporativa de tres maneras. Primero, hace más eficiente la tarea de los empleados; segundo, colabora con los procesos de los negocios y, por último, da el poder para conquistar al consumidor.
LA NACIÓN, GDA