Por Andrés Cerisola | Ferrere Abogados
Si se ensancha hasta el grado de abarcar a la mayor parte de la población, los bancos uruguayos no tienen actualmente grandes probabilidades de atender el mercado de ahorro y créditos al consumo. Entre las trabas a superar pueden mencionarse: el horario vespertino de cuatro horas, en el que buena parte de sus potenciales clientes no puede concurrir por motivos laborales; la estética de muchas sucursales, que puede resultar intimidatoria; el perfil de recursos humanos, sin la capacitación específica y con escaso margen de modificación; o, también, los sistemas de tecnología, diseñados para el mercado tradicional.
La mayoría de la población no accede a los servicios financieros de los bancos. Una parte aún está marginada de casi cualquier formalidad, mientras que la otra utiliza, en buena medida, una combinación de entidades; administradoras de crédito y redes de pagos que han llenado el vacío que las instituciones, la regulación y la situación sindical determinaron.
LAS ENTIDADES NO BANCARIAS DEL SISTEMA
Las administradoras de crédito (OCA, Pronto! o Creditel, entre otros) desempeñan un rol fundamental. Atienden las necesidades de crédito de amplios sectores de la población que tiene poco o ningún acceso al crédito bancario. Se fondearon tradicionalmente con recursos propios o del exterior, aunque a partir de 2010 la regulación dificultó el fondeo privado no institucional. En la práctica, aunque siguen procurando fondos del exterior y en el mercado de capitales, en cierta medida entraron en transición hacia convertirse en un nuevo canal para los bancos, sea por su fondeo comercial o, lisa y llanamente, por su adquisición. Su éxito se basa en satisfacer necesidades sociales insatisfechas, eso determinó que muchas emitieran tarjetas de crédito y órdenes de pago, además de brindar los tradicionales préstamos de consumo. Se incorporaron al mercado entidades de diversos orígenes, entre ellas, ANDA y las cooperativas como Cash o Fucerep y se sumó ASI, en base al convenio BBVA-Abitab, que conviven con las preexistentes. Además, los rumores indican que otras operaciones están en vías de concretarse. La "desbancarización", que primó en el país como consecuencia de una serie de estímulos contrarios, y un entorno, costos e incentivos laborales incompatibles con dar servicios a pequeños ahorristas, también había llevado al nacimiento de soluciones como Abitab, surgida de las agencias de juego.