Una comisión designada trabaja en la Intendencia de Montevideo para actualizar la normativa del año 2008 respecto a la accesibilidad de personas discapacitadas a los medios de transporte y espacios comunes. Todo indica que el municipio comenzará a exigir ascensores con una capacidad mínima de ocho personas, cuyo espacio equivale a un pasajero en silla de ruedas y un acompañante. Hoy la mayoría de los elevadores en uso son para cuatro y ocho pasajeros. A esto se sumarán nuevas disposiciones de transporte en espacios de uso públicos, como rampas, plataformas y cintas.