Zhang Yin era la mayor de ocho hijos de un oficial de bajo rango del Ejército Rojo, preso durante la Revolución Cultural por "crímenes capitalistas". Hoy es una de las mujeres más ricas del mundo, que ascendió por sus propios medios, con una fortuna estimada en U$S 1.600 millones, gracias a que aprovechó el papel de descarte y creó su empresa de reciclaje.
El mundo emergente alberga a muchas empresarias como Zhang. Siete de las 14 mujeres identificadas en la lista de multimillonarios que ascendieron por su propio esfuerzo son chinas. Muchas firmas en mercados emergentes promueven mujeres mejor que sus rivales, de acuerdo con algunos estudios. En China, 32% de los jefes de mayor rango son mujeres, comparado con 23% en Estados Unidos y 19% en Gran Bretaña.
En India, el 11% de los CEO de firmas grandes son mujeres, comparado con 3% de los jefes de las que integran listas de Fortune 500 en Estados Unidos y 3% de las del FTSE 100 en Gran Bretaña. Turquía y Brasil ocupan el tercero y cuarto puesto compartido (detrás de Finlandia y Noruega) en el ranking del Foro Económico Mundial sobre países con más proporción de CEO mujeres. En Brasil, 11% de los CEO y 30% de los altos ejecutivos son mujeres.
Jóvenes mujeres de clase media están superando a sus pares masculinos en lo que se refiere a educación. En los Emiratos Árabes Unidos, el 65% de los graduados universitarios son mujeres. En Brasil y en China la cifra es del 60% y 47%, respectivamente. En Rusia, el 57% de las mujeres en edad universitaria está inscripto en la educación terciaria, mientras que solo lo está el 43% de los hombres. Las escuelas de negocios, esos criaderos de capitalismo, se están feminizando rápidamente. Alrededor del 33% de los estudiantes de la Escuela de Negocios Internacional Sino-europea (Ceibs es la sigla en inglés) de Shanghai y 26% de la Escuela de Negocios de la India son mujeres, cifra comparable con los de centros universitarios occidentales tales como la Harvard Business School e Insead.
Las heroínas que construyen imperios gracias al esfuerzo y la decisión son escasas en cualquier cultura. El crecimiento acelerado en los mercados emergentes está llevando a más mujeres a la vida corporativa. Y a medida que muestran lo que valen, las actitudes patriarcales lentamente comienzan a disolverse.