Ingresar a Primaria demanda una mayor exigencia en los niños, aún los ya acostumbrados al preescolar. Según estudios internacionales, los trastornos auditivos, oftalmológicos, de lenguaje y sueño suelen pasar inadvertidos y afectar el desempeño educativo, si no existen chequeos previos antes de comenzar esta nueva etapa.
La situación en Uruguay no escapa a la de los niños de otros países en cuanto a los trastornos que puedan padecer, aunque en este país todos cuentan con el carné de salud, provisto por el Ministerio de Salud Pública. Según el médico Álvaro Galiana, en ese carné se establecen los controles pediátricos que deben realizarse al niño sano. "En referencia a la vista, los chicos deben ser controlados por el oftalmólogo a los 3, 5 y 12 años de edad, además de los controles realizados por el pediatra. De todos modos es importante resaltar que previo al inicio de las clases corresponde realizar el control pediátrico, ya que se deben ver que estén las vacunas al día y se entrega la constancia de aptitud física para el año".
En cuanto a la evaluación de agudeza visual, Galiana indica que es particularmente importante, y su alteración pudo haber pasado desapercibida en los años de preescolar. "El niño en los niveles 3, 4 o 5 años trabaja en la guardería predominantemente en la mesa, y cuando pasa a 1º de escuela comienza el uso del pizarrón con mayor frecuencia, que le exige al niño una adecuada visión de lejos", indica el experto.
TAMBIÉN LA AUDICIÓN. Así como Álvaro Galiana recomienda evaluar la agudeza visual al inicio de Primaria, también señala que es importante el control específico de la audición. "En general los padres plantean la situación de alteración de la audición, cuando ven que sus hijos no escuchan cuando se les habla de atrás, o suben en forma desmedida el volumen de la televisión, pero no es infrecuente que trastornos leves a moderados de la audición pasen desapercibidos. Los niños siempre son muy inteligentes, y son capaces de `ocultar` su hipoacusia (disminución de la audición) mirando la boca de la persona que le habla, de alguna manera leyendo los labios, en forma inconsciente".
Los pequeños no se dan cuenta de su hipoacusia y utilizan estrategias para entender y hacerse entender. "Sin duda la hipoacusia no diagnosticada puede generar problemas importantes, no sólo en Primaria, sino fundamentalmente en preescolares de 2 a 5 años, generando problemas de vocabulario, dicción, dislasias, niños que no se le entienden lo que dicen. Los chicos aprenden a hablar repitiendo lo que escuchan, y si el sonido que reciben está alterado, por ejemplo por patología del oído (como las infecciones) dirán palabras alteradas", explica el pediatra.
En cuanto a las instituciones educativas, en algunos casos se indica que el niño concurra con Audiometría y/o control oftalmológico. "También algunos centros realizan en la propia escuela una evaluación de visión y de la audición de los niños, lo que se denomina tamizaje. Hay que adecuar los pedidos de los colegios a las posibilidades del servicio de salud con que cuenta el niño. La audiometría es una técnica que lleva su tiempo y requiere de un fonoaudiólogo que la realice, que va a adecuarla a la edad del niño y a la colaboración que preste el chico en el momento. Es poco práctico que vayan todos los niños en el mes de marzo a realizarse una audiometría. Por otro lado el problema auditivo puede aparecer en el medio del año, luego de una infección de oídos, y no en marzo cuando termina el verano".
Álvaro Galiana indica que entre las alteraciones más comunes que se observan "la hipoacusia se puede manifestar por retraso en el inicio del habla en el niño pequeño, y en niños mayores por hablar a gritos, subir el volumen, o no responder cuando se le habla de atrás, todo lo que justifica una consulta con el pediatra. El trastorno de la visión debe ser sospechada cuando el niño acerca demasiado las cosas para ver, cuando hay asimetrías en el iris de sus ojos, o con desviaciones ostensibles de la vista, vagabundeo ocular, y si los padres son portadores de miopía, todas estas situaciones ameritan control pediátrico y eventual intervención del oftalmólogo".
Las recomendaciones de un especialista
A dos semanas de comenzar las clases, el reconocido médico pediatra Álvaro Galiana recomienda para aquellos niños que inician la Primaria que sean evaluados específicamente en agudeza visual y audición, más allá de los controles periódicos generales.
En cuanto a los padres, el especialista aconseja que le planteen todas las dudas a su pediatra de confianza, antes de comenzar el periplo del sistema educativo de su prole.
También afirma que los progenitores deben evitar ponerse muy ansiosos con el comienzo escolar de sus hijos, ya que esa ansiedad se trasmite a los niños y los estresa particularmente, más allá de lo que implica empezar las clases.
Por último, Galiana asegura a los padres que confíen en sus hijos, que éstos van a ser capaces de aprender en la escuela y de disfrutarla. "La escuela tiene que ser un sitio al que el niño vaya contento".
Las cifras
3 años Edad en que debe realizarse el primer control de vista, luego debe reiterarse a los 5 años y nuevamente a los 12.
10% Según una investigación chilena, cerca del 10% de los niños entre 4 y 5 años tiene algún problema o déficit auditivo.
Otros datos
La hipoacusia o reducción parcial parcial de la audición es uno de los problemas más habituales y muchas veces pasan inadvertidas porque el niño tiende a compensarlas leyendo los labios.
Las hipoacusias se pueden producir por alteraciones anatómicas o por acumulación de líquido en el oído medio, debido a adenoides o alergias.
Dependiendo del caso, el médico puede indicar audífonos o, si el problema es en el oído medio, tratarlo con descongestionantes, antibióticos y antialérgicos.
Si el niño ronca, hace apneas de sueño o es inquieto al dormir, hay que consultar. Si no descansa bien, le costará levantarse y llegará a tener alteraciones en su rendimiento y comprensión.
Los problemas articulatorios al hablar pueden afectar la adquisición de la lectoescritura, porque el niño va a aprender a escribir y hablar como habla. Por ejemplo, si en vez de decir `clases` dice `queaces`, lo va a escribir así.
Según una investigación en Chile, el 21% de los niños que entran a Primaria tiene sobrepeso u obesidad. Se recomienda cambio de dieta y aumento de actividad física. Fuente: El Mercurio.