Sacerdote: el mejor trabajo del mundo

| Oficios con poca remuneración económica y mucha ayuda social son los que hacen "más felices" a la gente.

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Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir sólo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia", argumentó Gabriel García Márquez en la 52° Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Allí mismo fue que dijo: "El periodismo es el mejor oficio del mundo". Pero el premio Nobel de Literatura se equivocó, o al menos eso indica un estudio del Centro Nacional de Investigación de Opinión de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos.

A través de una encuesta de opinión pública, los investigadores elaboraron un ranking de las diez profesiones "más felices" de la Tierra. Las primeras tienen un denominador común: obtener poco dinero por la tarea desempeñada y sentir una gran devoción por el bien colectivo.

Los sacerdotes encabezan la lista. La entrega a la comunidad los hace sentirse realizados y conformes con un oficio para el cual estudiaron toda su vida. En tiempos de crisis y cuando el humano necesita creer en hechos extraordinarios, la profesión clerical se hace más poderosa y gratificante. El pensar en los conflictos de los demás sin reparar en los propios y vivir en forma armoniosa son dos claves para que los religiosos estén satisfechos con sus tareas.

En segundo lugar están los bomberos. "Un 80% de ellos afirma sentirse muy satisfecho con su tarea, pues implica ayudar a la gente", publica El País de Madrid. El estrés que implica trabajar al límite y con bajos salarios es compensado por la noble tarea de salvar vidas y estar al servicio de la sociedad. No se trata sólo de apagar incendios o rescatar a una señora que quedó atrapada en un ascensor, sino de trabajar en condiciones hostiles que son superadas por la motivación colectiva. Mucho trabajo en grupo y dedicación personal.

Tras los bomberos aparecen los fisioterapeutas, otro oficio que tiene como fin la ayuda al prójimo. La diferencia está en el dinero que se percibe a cambio y las condiciones del ambiente laboral. Pero el contexto y el bolsillo no hacen a la satisfacción, al menos eso demuestra el estudio.

Los fisioterapeutas explican que su profesión tiene "gran interacción social" y que sus tareas son dentro y fuera de cuatro paredes. A esta realidad se le suma que los trabajos con el paciente se realizan de a poco, lo que incrementa la expectativa y la satisfacción de alcanzar los objetivos.

En el cuarto puesto están los escritores. Muchas veces no ganan nada, o las sumas son irrisorias. Sin embargo, la mayoría de los autores destaca su independencia para trabajar y la posibilidad de manejar sus tiempos; como los verdaderos bohemios.

Por más que la enseñanza esté en conflicto, y no sólo en Uruguay, el rol de maestro especializado está en el quinto lugar de los oficios que hacen más felices a las personas. El dictar clases dejó de ser el sueño de muchas chicas cuando juegan en su tiempo libre, para ser parte de una vocación con múltiples satisfacciones personales. Por eso, y por dinero, quienes trabajan con niños que tienen dificultades de aprendizaje están "más felices" que los docentes convencionales (relegados al sexto puesto del ranking).

Algo similar a lo que ocurre con los escritores les sucede a los artistas plásticos, quienes ingresan en el séptimo lugar de la lista. Trabajan manejando sus tiempos y la simple tarea creativa canaliza todo tipo de estrés. La remuneración que perciben es baja, sobre todo para la compra de las propias herramientas de trabajo. No obstante, una vida austera y relajada parecen ser los ingredientes de su felicidad.

En la idea de ayudar a los otros de forma que la vida esté destinada a tareas socialmente "dignas", los psicólogos ocupan el octavo puesto. En este caso el dinero acompaña la felicidad y más cuando se trata de hombres que tienen menos competencia para conseguir buenos puestos laborales. Este gremio "puede ser capaz o no de resolver los problemas de la gente, pero parece que ellos han logrado solucionar los suyos", señala la investigación.

"El 65% de los vendedores de servicios financieros dicen ser felices con la función que desempeñan, lo que podría deberse, sugiere el estudio, a que algunos de ellos ganan más de 90.000 dólares al año por una media de 40 horas a la semana en un confortable ambiente de oficina", explica El País de Madrid. Por eso son merecedores del noveno lugar.

El top 10 lo completan los ingenieros de operaciones. El jugar con grandes maquinarias, adrenalina, ruido y explosiones, convierte al oficio en uno de los más felices. El estudio agrega que se trata de un empleo que tiene muchas vacantes y que los estudiantes calificados obtienen una rápida inserción. El manejar grandes excavadoras o perforar superficies impensadas los convierte en omnipotentes, y, por qué no, más felices.

En contraste, los trabajadores que reciben los mejores salarios y tienen altas responsabilidades sociales son quienes se siente más presionados y, por tanto, infelices. La cadena televisiva CNBC realizó una encuesta a miles de trabajadores y dio a conocer las diez profesiones de menor satisfacción personal: director de Tecnología de la Información, director de Ventas y Marketing, Product Manager, desarrollador web, técnico especialista, técnico de electrónica, secretario jurídico, analista de soporte técnico, maquinista y gerente de Marketing.

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