La vuelta a las bases, de eso se trata. En algunos países el agua se ha vuelto tan codiciada que es más costosa que la Coca-Cola, al tiempo que McDonald`s acaba de lanzar su menú light, atendiendo a una tendencia de consumidores cada vez más preocupado por su línea y su salud. Paralelamente, el concepto de sustentabilidad ya suena con fuerza y reclama compañías que se preocupen del entorno en el que se mueven, más que de sólo engrosar sus arcas.
Atenta a la existencia de un público cada vez más consciente y, por tanto, exigente, la multinacional de productos de consumo masivo Unilever se puso a tiro con su marca de shampoo insignia, Sedal, cuya línea Pro-Naturals pretende llenar un vacío en el nicho de productos orgánicos para el cuidado del cabello y hacerlo accesible a un público amplio.
"Creo que debemos hacer una profunda reflexión sobre lo descuidados que somos", sostuvo a El País el estilista Jamal Hammadi, responsable junto a Sedal de la creación de estos productos orgánicos. "Realmente es tiempo de prestar atención a lo que le estamos haciendo al medio ambiente, a nosotros y a los chicos de las nuevas generaciones", continuó el peluquero famoso por peinar a celebrities como Selena Gomez o Sharon Stone. Respecto al cuidado del pelo, el experto -que tiene su propia línea orgánica desde 2004-, protestó por las mujeres que a menudo se olvidan de él cuando a la piel le prestan "verdadera atención: la nutren, la hidratan".
Hammadi, con los rulos rebeldes que heredó, pasó por uno de los típicos conflictos por los que atraviesan las mujeres: la disconformidad por la forma natural de su pelo. Entonces se lo empezó a planchar y a usar geles, sufriendo luego las consecuencias. En ese momento comenzó a investigar sobre ingredientes hidratantes y nutritivos, hasta volverse experto. Su afición por lo natural lo llevó a tener un salón boutique en Los Ángeles, California, que no es más que una casa con pocas habitaciones rodeada de árboles y plantas en la que atiende a un máximo de 25 clientes al mes.
Los productos orgánicos muchas veces son deseados pero no asequibles para toda la sociedad, entonces, que esta línea estuviera en un rango de precio accesible al público masivo fue clave tanto para Hammadi como para Unilever. "El tema del precio es fantástico, ya que no sólo los ricos pueden tenerlo. ¿Por qué? Porque son ingredientes que crecen de la tierra y no son caros", aseguró el estilista. En tanto, la compañía -que en este momento está haciendo acciones de promoción con la marca en La Pedrera- apostó a que no fuera una línea más costosa, sino mantenerla en el rango de su producto estándar.
Teniendo en cuenta que el pelo es el elemento de la apariencia más importante para las mujeres, sumado a la ropa y la piel -según una encuesta de Equipos Mori para Unilever-, la elección de Liz Solari como la cara de esta nueva línea tampoco fue al azar, sino que optaron por una modelo que compartiera el concepto de la línea.
Sobre el punto, Solari acotó: "Nací en una familia de deportistas, nos criamos en el campo y con una filosofía de estar rodeados de la naturaleza, de comer sano". Y concluyó: "Tengo una vida equilibrada a todo nivel. Por ejemplo, nunca fui una chica raquítica, siempre tuve mis curvas; ese es el mensaje que quiero dar".
Se vende en 80 países
La marca de shampoo Sedal nació en Holanda en 1950. En la actualidad se vende en unos 80 países y factura más de US$ 1,2 mil millones al año. En la década de 1970 la marca introdujo al mercado las cremas de enjuague y en 2001 las cremas para peinar y de tratamiento. Fue Récord Guinness por la cantidad de cabezas lavadas en un día.