Por Miguel Bardesio
Desde que saltó a Argentina, en 1997, deseaba volver, aunque sea parcialmente. Una idea, la suerte y que los teléfonos no estuvieran descompuestos hizo que la ilusión se concretara 12 años después. Hoy, con el Canal 12 en el control remoto, se puede sintonizar el regreso de Álvaro "Waldo" Navia por partida doble: los domingos desde el mediodía en Parque jurásico y de noche, como jurado en El casting de la tele. Dos de los programas más exitosos de la grilla nacional.
"Siempre quise volver a trabajar en mi país, pero no me llamaban. Había algo de prejuicio: como que yo no tenía tiempo o era muy caro o que de repente no tenía ganas de hacerlo. Y la verdad es que estoy encantado con los dos programas y con la repercusión enorme que tienen", asegura el humorista y conductor en entrevista con Sábado Show.
En Parque jurásico, Waldo toma la conducción en los momentos de jugar con la audiencia y en "el timbrazo". Habla del éxito del programa, de lo suelto que se siente, pero no quiere la responsabilidad completa del éxito. "El programa es de Cacho y de Julio, yo voy y pongo mi parte, pero desde el título, el programa es de estos dos referentes con los que aprendo mucho domingo a domingo", añade.
A los ciclos uruguayos, en este 2009 se sumará un tercero en tierras porteñas. De vuelta con el concurso de famosos, Showmatch dejó de lado a los humoristas, aunque según Waldo, habrá un ciclo para ellos los domingos de noche. "En un mes, mes y medio empezamos", asegura.
El trabajo a dos países de Waldo lo pone en un avión cada semana. También la familia está repartida, porque este maragato está casado con la vedette argentina Vanina Escudero, que brilla en el certamen de comedias musicales de Showmatch. Viven en una casa cerca de El tigre y por estos días la pareja conversa sobre un proyecto: "Prontito nacerán los Navia-Escudero. Es algo que estamos pensando", asegura. Por lo demás, es hincha de Peñarol, aunque no fanático y votante del Frente Amplio.
-En Uruguay, te conocemos mucho como humorista. Pero ahora también estás en conducción. ¿Cómo te sentís?
-Muy bien. En Argentina conduje un programa en Canal 9, que se llamó Ayer te vi. Fue el año en que Tinelli estaba en Canal 9 y pasábamos lo mejor del programa. Pero esta experiencia en Parque jurásico es totalmente distinta. Primero por volver a mi país, lo que significa mucho para mí y segundo por lo importante que es para el Canal (12) este programa. Y además, por las figuras: trabajar con Cacho y Julio es un orgullo.
-¿Hicieron algo juntos antes?
-No. Pero a Cacho le seguí toda la carrera. Yo me críe con Cacho bochinche y El Show del mediodía; es un referente para todos los cómicos del Río de la Plata. Me acuerdo que hace unos años me invitaron a una entrega de los premios Tabaré y estaba Cacho. Yo pedí para que me lo presentaran porque nunca lo había visto personalmente. Fue una gran emoción conocerlo, pero nunca me imaginé que iba a trabajar con él. Es un sueño cumplido.
-En Parque jurásico, estás teniendo cada vez más protagonismo. ¿Cómo lo sentís?
-Muy contento. Pero tampoco quiero asumir la responsabilidad del éxito. Yo voy, disfruto, me encanta lo que hago, pero no tengo la responsabilidad que por ahí piensan que tengo. Sé que el programa es de Cacho y de Julio y yo soy un poco el conductor que descontractura, que juega con la gente, que le pone un poco de mi locura. Soy sí, uno de los conductores como también está Lucila (Rada) y Juji (María Jesús Fabini), pero desde el título, el programa se llama Parque jurásico por Cacho y Julio.
-¿No sentís entonces, como se dice popularmente, que "te estés robando" el programa?
-Para nada. Yo sé ocupar el lugar que me dan. Y no voy a pasar por arriba de nadie; no es mi manera de ser, ni es mi interés crecer en esta profesión de esa manera. Al contrario: trato de aprender todos los domingos de la gente que sabe y hago lo que el programa necesita.
-Después de 12 años en Argentina, ¿qué sentís que aprendiste?
-Mi primer trabajo en televisión fue en Supersport, con Mario Uberti. Después, el que me dio la gran oportunidad fue Omar Gutiérrez, que me dio un espacio de humor y hacía lo que quería. Personajes, novelas con Petru (Valensky). Esa fue mi primera etapa en la televisión y aprendí muchísimo. Luego me fui a Argentina y me encontré con otro mundo. En Uruguay, trabajábamos en una televisión más tranquila, pero cuando llegué a Buenos Aires me encontré con un ambiente que era una autopista a 200 kilómetros por hora. Y me tuve que adaptar a trabajar con gente que yo veía en la tele: Marcelo Tinelli, Pachu y Pablo, Freddy, todos grandes cómicos. Entonces, lo primero fue hacerme un lugar entre esas figuras, fue todo un proceso. Pero desde el primer día me recibieron uno más de ellos. Lo difícil no fue adaptarme a mis compañeros, sino al ritmo de trabajo.
-¿Qué te gustaría hacer?, ¿el programa de tus sueños?
-Me encantaría hacer un programa de humor en Uruguay. Me siento muy cómodo en la conducción, pero también me encantaría, en algún momento, trabajar con Maxi (de la Cruz), con Diego Delgrossi, Marcel Keoroglián... hay muy buenos cómicos. Yo trabajé un tiempo con Jorge Esmoris en teatro y me parece que es un gran cómico; me encantaría repetir la experiencia. Y con Sebastián Almada. Si juntáramos a todos eso, sería muy bueno.
-¿A Luis Alberto Carballo lo conocés?
-Claro, claro. Lo conozco del carnaval y además, él vino a Buenos Aires hace unos años a trabajar en unas cámaras ocultas. Pero en Uruguay le va muy bien, ha encontrado su lugar en la conducción y tiene su público.
-Hoy, les toca competir...
-La televisión es así y creo que nos sirve a los dos para crecer. Parque jurásico es un tanque en premios y en producción; me parece que es el gran programa de la televisión uruguaya desde hace muchos años y no sé si de la historia. Hay más de 100 personas trabajando, con un móvil en vivo. Creo que eso exige a Canal 4 y a Luis lo pone en un lugar en el que le tienen que dar más producción para competir. Además, vivimos un buen momento de la televisión uruguaya; viene gente de Argentina, por ejemplo, a hacer el programa de Luis Ventura, está el programa de Maxi los sábados (Telemental)... se está haciendo una tele muy importante.
-¿Es el mejor momento de la televisión?
-Creo que sí. Están las ficciones nacionales también. Además, yo hablo con los gerentes de Canal 12 y todo el tiempo están proyectando para el año que viene, buscando hacer programas con grandes producciones y me entusiasma mucho seguir trabajando en el Canal.
-¿Vas a estar el año que viene entonces?
-Seguramente.
-¿Pensaste en un regreso definitivo?
-Es muy difícil. Vanina tiene su carrera en Argentina y hemos hecho nuestra vida en Buenos Aires. Estamos construyendo una casa (Ndr. Vanina es arquitecta) en la zona norte de la ciudad. Para que la gente se ubique, vivimos cerca de El Tigre y la verdad que yo llego más rápido a Montevideo que al centro de Buenos Aires. Además, Uruguay está muy presente. Todos los fines de semana viene alguien de Buenos Aires a hacer gira. O sea, Uruguay en este momento es un plaza muy presente para Argentina. Imaginate para mí.
-¿Te gustaban las imitaciones?
-No es mi fuerte. Soy más de crear personajes propios que de imitar a otros. Soy un gran observador de la gente común y no tanto de los famosos. Me costaban las imitaciones, pero igual las disfruté mucho.
-El personaje Waldo te marcó, ¿lo vas a hacer de nuevo?
-Sí, me quedó Waldo para toda la vida. Pero no creo lo vuelva a hacer. Es muy difícil imaginarse ese personaje sin Marcelo (Tinelli) y sin la estructura de Videomatch.
-Mencionaste a Ventura, ¿cómo ves esta movida farandulesca del Uruguay?
-Me parece que está bueno que se hable en la tele del ambiente artístico. Claro que tiene sus pro y sus contra. Abrir la puerta que da a meterse en la intimidad de las figuras no está bueno, pero quizás sea el precio a pagar para que la gente, en su casa, se entere de en qué obra está Petru o qué se estrena en el Solís o qué está haciendo tal o cual artista. Es el precio a pagar, pero está bueno que también se hable de los artistas uruguayos en la televisión.
-Sos maragato. A Omar Gutiérrez lo conocés de toda la vida...
-Sí, desde siempre porque vive a media cuadra de la que era mi casa. Él tenía una discoteca en San José que se llamaba Polentísimo. Además, desde que yo tengo memoria, Omar está siempre igual.
-Este año fue complicado para él porque no le fue bien en rating...
-Omar debe tener su lugar en la televisión y más hoy, que hay pocos referentes. Lo que la TV no puede perder es la representatividad de la gente en la pantalla. Tienen que estar los noticieros que muestran una realidad de la gente, tenemos que estar nosotros con Parque jurásico con otra visión y así muchos. Y Omar representa una visión del país y de la gente que nunca puede faltar. Además, es un gran periodista y comunicador y el único tipo que nunca dejó de invitar a quien tenía ganas. Si se tenía que pelear con el canal, se peleaba pero por su living pasaron todos los partidos y todas las figuras de la política. Eso tiene un valor incalculable.
-¿Cómo ves esa fiebre por el rating que se vive en Argentina y también en Uruguay?
-Es la parte ingrata de la televisión. Trabajar solo para el rating y no para la poca o mucha gente que te mira no está bien. No todo tiene que ser masivo. Yo haría programas para 2 puntos y haría programas para 20 puntos. Pero no por eso el de 2 puntos tiene que ser malo y el de 20 tampoco te asegura que sea el mejor.
-Te fuiste hace 12 años. ¿Seguís votando en Uruguay?
-Sí, toda la vida milité en el Frente Amplio. En todas las elecciones, hasta que ganó el Encuentro, yo era el presentador en San José de Tabaré, de Nin Novoa, conozco a Astori. Es decir, supe lo que fue la lucha para llegar a ser gobierno.
-¿Y sos de los desilusionados?
-Para nada. Sé que puede ser muy fácil hablar estando afuera. Pero lo que puedo decir, desde el exterior, es que Uruguay tiene una imagen de país serio. Eso es un valor muy importante. Creo que le voy a seguir dando mi voto al candidato que proponga el Frente Amplio.
-En la primera presentación de Vanina Escudero en El musical de tus sueño, se te vio muy emocionado, ¿Por qué?
-Porque la verdad que verla allí, que el jurado hablara tan bien de ella (sacó el mejor puntaje) fue una emoción muy grande. Además, en un programa que tiene tanto que ver con mi vida.
-Están casados hace un año, ¿hijos?
-Justamente en estos días lo estamos conversando. Los dos tenemos ganas, así que prontito vendrán al mundo los Navia-Escudero.