EL PERIODISMO ARGENTINO DE DUELO

Ernestina Herrera de Noble, alma mater del grupo Clarín

Directora del diario argentino desde 1969, falleció ayer a los 92 años.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Mantuvo varios enfrentamiento con el gobierno de Cristina Fernández. Foto: AFP

Ernestina Herrera de Noble, directora del grupo Clarín, el mayor conglomerado de medios de Argentina, murió ayer martes a los 92 años de edad. Herrera de Noble había sido internada recientemente en el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento de Buenos Aires como consecuencia de un cuadro clínico cardiológico, que se agravó por su avanzada edad. El velatorio de sus restos será íntimo y el sepelio tendrá lugar hoy jueves en el cementerio porteño de La Recoleta.

Nacida en Buenos Aires el 7 de junio de 1925, se casó en 1967 con Roberto Noble, fundador, en 1945, del diario Clarín. Herrera se puso al frente del rotativo el 21 de enero de 1969, apenas nueve días después de la muerte de su esposo. Fue la primera mujer en hacerse cargo de la dirección de un diario de venta masiva en la región.

"Estaba angustiada, pero al mismo tiempo llegué con una tremenda determinación: debía continuar la obra de Noble. No imitándolo, porque las personas son insustituibles y cada uno tiene su estilo. Pero sí teniendo presentes sus principios. Recuerdo que ese día todo el personal del diario se reunió en la sala de redacción. Eran varios centenares de personas. Alrededor de las 7 de la tarde di un mensaje y luego invité a todos a continuar con la edición, como todos los días", contó una vez Herrera de Noble.

Clarín, en su edición digital, remarcó ayer que bajo su dirección, el diario se convirtió en uno de los más importantes de habla hispana. "Concretó una notable obra, además, en educación, cultura y desarrollo nacional", añadió la publicación sobre su directora, que presidió además la Fundación Noble.

Fuerte defensora de la independencia económica de los medios y de la libertad de expresión, fue blanco de ataques desde distintos sectores del poder a lo largo de los años.

"Siempre hay momentos buenos y momentos malos. Y seguro que en el futuro será igual. En general la nuestra, siempre ha sido la relación que corresponde a un medio de prensa importante, y que en esa relación nuestro interés principal siempre ha sido conservar un espacio de independencia", expresaba Herrera de Noble en 1990.

Actualmente, el grupo Clarín es uno de los principales del sector en América Latina, con participación en radio, en televisión abierta y por cable, en la industria gráfica, en internet y en el amplio mundo de las telecomunicaciones. Controla la empresa de televisión por cable Cablevisión, la proveedora de internet Fibertel, un canal de aire y diversas emisoras de TV paga, entre otras compañías.

"Despedimos a Ernestina Herrera de Noble, figura clave del periodismo y la defensa de la libertad de prensa. Mis condolencias a su familia", escri-bió el presidente argentino, Mauricio Macri, en su cuenta de Twitter.

Con gran poder de influencia a lo largo de toda su trayectoria, en los últimos años, durante los gobiernos peronistas de Néstor Kirchner (2003-2007) y su esposa, Cristina Fernández (2007-2015), Herrera de Noble quedó envuelta en diversas polémicas.

"El crecimiento de Clarín, la firmeza de su directora para mantener las ideas y postulados que identificaron con una línea clara e inquebrantable al diario y al Grupo, desató en los últimos 20 años una campaña de desprestigio contra la señora Noble y contra Clarín, con la única finalidad de menoscabar la figura de sus directivos, destruir el renombre y popularidad del diario y, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, adueñarse del Grupo Clarín para controlar la información, o borrarlo literalmente del mapa de las comunicaciones argentinas", dijo ayer el diario Clarín.

"La señora de Noble no respondió a esos ataques, a menudo bárbaros, violentos, inhumanos, tal vez escudada en un lema que era de su esposo y que había asumido como propio: Quienes hacen un diario no tienen que ser noticia", agregó Clarín.

Uno de esos casos golpeó a su familia. Madre adoptiva de Marcela y Felipe, fue acusada y detenida en 2002 por una denuncia que afirmaba que sus hijos eran en realidad hijos de detenidos-desaparecidos durante la última dictadura argentina (1976-1983). Fue detenida el 17 de diciembre de 2002, y en víspera de Nochebuena pasó a arresto domiciliario, y unos días después se ordenó su excarcelación.

El 12 de enero de 2003, publicó una editorial en Clarín denunciando lo que se escondía detrás de la ofensiva contra ella. "Mi prisión forma parte de un plan que comenzó varios meses atrás y que tiene previstas muchas acciones más. Hay un sector político que quiere ir limpiando el terreno para adueñarse de todo el poder; su primer paso es destruir a los medios independientes y, de esa manera, hacer desandar todo el camino de libertad que el periodismo y la gente hemos construido desde el retorno de la democracia", advertía.

Tras un largo proceso, la Justicia determinó que los ADN de los chicos no coincidían con ninguna muestra del Banco Nacional de Datos Genéticos, y en enero de 2016 fue sobreseída. El caso judicial había sido impulsado por las Abuelas de Plaza de Mayo.

"Todos y cada uno de nosotros atravesamos momentos difíciles. Por estar donde estamos, por hacer nuestro trabajo. Por eso quiero agradecerles profundamente el compromiso con el que lo llevan adelante. Y también la confianza y el conmovedor apoyo que recibimos, mis hijos y yo, en los momentos que tuvimos que pasar", sostuvo ese mismo año Herrera de Noble ante los trabajadores del diario.

Por otro lado, en diciembre de 2016 un juez dispuso el sobreseimiento de los directivos de los diarios Clarín y La Nación, incluida Herrera de Noble, por la presunta apropiación ilícita durante la dictadura de Papel Prensa, la única fabricante de papel para periódicos del país. La Justicia investigaba si la familia Graiver fue obligada a vender en 1976, bajo amenaza, la fábrica a Clarín, La Nación y La Razón —únicos accionistas hasta 2000 de Papel Prensa.

La llamada ley de medios fue otra batalla que libró Herrera de Noble con el kirchnerismo. El Congreso argentino aprobó en el 2009 una ley de medios que limitaba las licencias de radiodifusión que puede poseer un multimedios. Sin embargo, tres años después un tribunal aceptó un pedido de Clarín para frenar la aplicación de dos artículos de la ley. "No conseguirán que nos apartemos de nuestro compromiso con la sociedad. No conseguirán corrernos de nuestro camino. No conseguirán que dejemos de hacer periodismo", dijo Herrera de Noble en 2010.

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