POR GONZALO SOBRAL
Por estos días la señal VH1 Soul emite Soul deep, un documental de la BBC que recorre la historia de la música negra de los Estados Unidos durante el siglo XX. La doble vertiente rural y urbana de los ritmos se combina con el poder que tuvieron las letras como arma de combate contra la segregación, lo que queda claro fundamentalmente cuando se centra en los años 60.
Hacia fines de esa década, cuando los movimientos por los derechos civiles comenzaban a mostrar su cara más combativa, es que nace en los bailes callejeros del Bronx el hip hop, una mezcla explosiva de letras comprometidas con efectos sonoros y bailes variados, que pronto consiguió seguidores en todo el mundo.
Los primeros registros reconocidos de ese ritmo en Uruguay aparecieron en los 90 con las ya desaparecidas Peyote Asesino y Plátano Macho, pero fueron otras bandas menos populares entonces, Víctimas del Sistema, La Teja Pride y Contra las Cuerdas, estas últimas del colectivo Oeste Pro Funk, las que lo potenciaron de los 90 a nuestros días.
Justamente Contra las Cuerdas ha editado su primer disco hace una semana y demuestra la potencia del género y sus posibilidades en la fusión. La música de las esquinas sigue teniendo historias para contar.