Por Luis Ventura
Lo que para Moria fue una humorada más ante cámaras, o una manera de condimentar con una declaración ocurrente las preguntas que siempre le hacen, en honor a la verdad, lo que dijo de "La Tota" Santillán es una realidad grande como el monumento de Artigas en la Plaza Independencia.
¿Qué dijo la Casán?... Un grotesco que no deja de ser cierto: "El galán del momento es La Tota Santillán... Echarri está de vacaciones, a Facundo Arana no le va todo lo bien que imaginó con su novela y el tipo que se da el lujo de tener varias mujeres al mismo tiempo, meterle los cuernos y despertar pasiones todo el tiempo en la tele es La Tota…".
Vayamos por parte. Estamos hablando de un hombre con más de 130 kilos de peso, que asume que la obesidad es una enfermedad que no logra derrotar. Es un personaje que surge del duro y crudo mundo de la bailanta. Hablamos de un profesional de los medios que se hizo a los golpes pero sobre el que no se le puede objetar rigor y disciplina laboral porque lo que trabaja lo cumple con creces y además estamos refiriéndonos a un hombre que ha transitado por una vida amorosa intensa y llena de mujeres e historias tan increíbles como reales.
Ese hombre es un showman que registra los mejores rating del "Bailando por un sueño". Pero también es protagonista absoluto de los infaltables ciclos que se ocupan de los temas del corazón en la farándula. Programas que vienen ganándole espacios a las novelas y culebrones, en los que los galanes pierden estrepitosamente respecto a los guiones y textos que "La Tota" produce con relatos incalculados y personajes sobre los que jamás terminaremos de saber si existen realmente en la vida común que vivimos todos.
Y en ese Planeta Tota, Santillán es el rey de las atenciones, el hombre que se lleva los aplausos más allá de todas las barbaridades que se disparan sobre él. Por eso, en este momento en el que Echarri está en su casa a la espera de otra historia como Resistiré o Montecristo, mientras Facundo Arana lucha junto a Solita Silveyra para llevar la nave de Vidas robadas a puerto y cuando Ricardo Darín sólo se queda con la exitosa Art y la fiesta de cumpleaños de 15 de su hija, es "La Tota" quien ocupa los espacios vacíos y los aprovecha al máximo.
Por eso, sin querer juzgar si es bueno o malo que el lugar de hombre orquesta y de galán de nuestra pantalla hoy pase por la inmensa humanidad de "La Tota", lo que sí quiero marcar es que lo que dijo Moria no es descabellado, tiene visos de realidad, más allá de lo que se pueda decir. ¿Estamos en presencia del nuevo Jorge Porcel o apenas de uno de los experimentos surgidos de los realities?... Ni una cosa ni la otra, porque Santillán no es Porcel pero no tengo dudas de que su estrella no dejará de brillar después de Tinelli porque "La Tota", más allá de los escándalos, a la hora del aire, de la conducción o la actuación, lo que hace lo realiza muy bien pero, además, el público lo adora. ¡Qué jugador!
Chau, hasta el Sábado... Show.