Por: Martín Cajal
Lenine se presentará el jueves 5 de junio en el Teatro Solís. Se trata de uno de los mejores músicos brasileños de la "nueva generación", con más de dos décadas de camino recorrido y un reconocimiento unánime por parte de crítica, público y artistas, tanto de la escena local como internacional. Además de músico es productor y ha trabajado para múltiples artistas conocidos, como Maria Bethânia y Milton Nascimento. Compuso más de 500 canciones para otros y siempre carga con un puñado de temas bajo la manga, pero sus discos salen a espacios largos: él los llama "discos bisiestos". Repertorio prolífico que mantiene un estilo singular, caracterizado por su voz tosca y sus famosas melodías "percusivas". Por la marca que sembró y siembra, y por ser su segundo pasaje por nuestro país, SÁBADO SHOW lo entrevistó vía e-mail.
-Más de 20 años de carrera. ¿Qué o quién motivó tu interés por la música?
-Fue el ambiente familiar el gran culpable de haber descubierto la música y optar por ella como profesión. Desde muy joven, la música entró en mi vida. Por un lado, mis hermanos mayores me bombardearon con producciones contemporáneas de la época: así conocí desde los Beatles a Stevie Wonder, desde Johnny Rivers a Paul Simon, y, por otro lado, mis padres oían de todo los domingos, cuando nos reuníamos frente a ABC -La voz de Oro: desde Jackson do Pandeiro a Mario Lanza, de Chopin a Modinhas Portuguesas. De forma natural pasé a frecuentar tiendas de discos y armar mi propia discoteca. Era época de rock progresivo y pude acompañar cronológicamente todas aquellas producciones y lanzamientos: Zeppelin, Génesis, Yes, etc.
-En tus trabajos es frecuente la alusión a escenarios de la ciencia-ficción. Contame tu relación con el género.
-Dentro de tantas cosas que me interesan, la ciencia ficción ejerce una fascinación poderosa sobre mí. Desde la década del 70, cuando tomé conocimiento de la "Edad de Oro", donde surgieron nombres como Philip K Dick, Asimov, Arthur C. Clark, Bradbury, o incluso antes, en la infancia, cuando era un ardiente admirador de las tiras cómicas de ficción (Los Imposibles, Johnny Quest, Thunderbird, Los Herculóides...). Ese interés y pasión me acompañan hasta hoy.
-Con más de 100 canciones grabadas y un amplio antecedente como compositor para otros artistas (Milton Nascimento, Maria Bethânia, Daniela Mercury, etc.), ¿la inspiración en un artista nunca muere?
-En el universo de la creación, la inspiración es la vedette, pero no está sola: es quien pilotea. Crear es una mezcla de inspiración y mucha transpiración. El ejercicio de hacer, la repetición, la intimidad con un instrumento, mucha curiosidad: todo eso permite la creación y por eso mismo ella siempre se renueva.
-Como referente musical de tu país en la actualidad, ¿cómo ves a la nueva generación de artistas brasileños?
-Percibo que Brasil, ya desde hace algún tiempo, vive un proceso de descentralización. Ya no hablamos sólo del eje Rio/San Pablo. Otros polos surgieron como centros culturales: Salvador, Recife, Belo Horizonte, Poa, etc... Eso ayudó a que las nuevas generaciones no precisaran salir de sus lugares de origen, fomentando así el mercado regional. Ese proceso no tiene vuelta y podemos intuir que luego oiremos hablar de "música de Pará", "la música del Mato Grosso", "de Amapá", etc... No miro "de afuera" una nueva generación, intento estar dentro de ella.
- Tu estilo fusiona rock, pop, ritmos tradicionales de tu país como el samba y la bossa nova. Atraés por igual a latinoamericanos y europeos. ¿Por qué crees que tu música vence fronteras?
-No sé. Tal vez por el tipo de "hibridez" (sic) que mi música contiene, tal vez por la autoralidad de mis composiciones, o tal vez por la "guitarra percusiva", que es una proyección de todo lo que hago. Yo sólo puedo intuir que mi trabajo despierta interés en los otros.
-Además de compositor y arreglista te dedicás a la producción musical. ¿Se te hace difícil desligarte de tus "manías" como artista para los trabajos ajenos?
-No quiero desligarme de mis "manías", al contrario. Son ellas las que hacen la diferencia. Y adoro la posibilidad de nuevas manías. Fui productor de todos mis CD`s y aprendí haciendo, no fue un proceso académico. Fue completamente intuitivo. Cuando soy invitado para producir un disco para algún artista, ese perfil que tengo debe ser tomado en consideración. Es por eso que sólo trabajo con personas con las que tengo afinidades.
-Fuiste elogiado por el New York Times, gozás de respeto y reconocimiento en el mundo, tanto a nivel de público como de artistas. ¿Sos consciente de la huella que estás dibujando y dejando?
-No. Todo lo que hago, lo hago para agradar a mi familia y algunos grandes amigos. Es así de simple. El reconocimiento es maravilloso, la sensación de merecimiento es mejor todavía. Pero no me confundo: soy un cronista de mi tiempo como muchos otros y mi único deseo es ser fiel a mi placer.
-Tras tu paso por nuestro país en febrero en Lapataia, Punta del Este, ¿qué tal la recepción del público uruguayo?
-Fue una gran sorpresa la recepción que tuvimos en Lapataia. No imaginábamos el interés que nuestra música causaba. Siempre me pregunté el porqué de la dificultad de realizar tours por América del Sur, porque hoy es infinitamente más fácil para un artista brasileño o uruguayo andar por Europa que conseguir andar por América Latina. Soy un "latinófono" (sic) asumido e insisto en creer que esa herencia nos acerca. Cantar y ser comprendido es lo mejor de todo. Espero no decepcionar a ese público tan cariñoso.
-El jueves 5 de junio volvés a nuestro país por el ciclo Jazz Tour. ¿Tu repertorio presentará MTV acústico, tu último disco? ¿Cómo será el show?
-Estamos dependiendo del proyecto MTV Acústico. Después de casi dos años andando por el mundo, estuvimos en casi todos los continentes y lo que es mejor, por primera vez, es abrir ventanas en países vecinos. El espectáculo tiene como base el repertorio del DVD, pero como siempre sujeto a sorpresas...
OL
Osvaldo Lenine Macedo Pimentel, más conocido como Lenine, nació en 1959 en la ciudad de Recife, Pernambuco. A los 18 años se trasladó a Rio de Janeiro, por su "vínculo uterino" con la ciudad, según comentó al diario argentino Página/12. Es considerado el mejor compositor actual de la canción brasileña después de Caetano Veloso, quien lo catapultó, en parte, a la fama internacional. El músico pernambucano goza de una fuerte admiración en el público europeo y sus giras atraviesan lugares dispares: Japón, República Checa, Dinamarca, Islas Canarias, Canadá... A pesar de su afán "planetario", Lenine critica las limitaciones o absurdos que impiden la difusión de la música latinoamericana por el mundo. Cuenta con ocho discos como solista, producidos por él, y participó de varios trabajos ajenos. Fanático de los Beatles y Led Zeppelin, su obra funde a la perfección la dureza rockera con estilos brasileños tradicionales. En 2004 ganó dos Grammy Latinos como Mejor Álbum Pop Contemporáneo Brasileño por InCité y Mejor Canción Brasileña con Ninguém Faz Idéia, junto a Ivan Santos.
DISCOGRAFÍA:
Baque Solto (1983)
Olho de Peixe (1992)
O Dia em que Faremos Contato (1997)
Na Pressao (1999)
Falange Canibal (2001)
InCité (2004)
Lenine Acústico MTV (2006)