Laura Martínez
-¿Cuántos años en Cacho Bochinche?
-Más de 15, fácil. Exactamente no sé porque soy un despiste con los años.
-¿Cómo se viene el ciclo 2008?
-Con todo. Los juegos son casi todos nuevos y didácticos. Por primera vez incorporamos bailarines varones, que son cuatro que se suman a las dieciséis Chin-Chin. Hay más de ocho canciones nuevas con sus respectivas coreografías. Apuntamos siempre a los niños más chiquitos.
-¿Habrá disco nuevo y teatro en vacaciones?
-Sí, todo eso. Se están haciendo los decorados y el tema de la obra va a ser el festejo de los 36 años de Cacho Bochinche.
-¿Tu hijo Santiago está en el programa?
-No, él hizo la promoción del programa con dos Chin-Chin y se divirtió muchísimo. Ya trabajó en el teatro, es súper suelto. Es como Maxi y Cacho, le encanta y eso que no se lo fomentamos, pero lo lleva en los genes. Tiene 7 años, pasó a segundo de escuela con sobresaliente. Fue un orgullo para nosotros porque va al Colegio Alemán, que es muy exigente. Es el mejor regalo, aparte de que sea feliz y buena persona, que le guste estudiar. Igual ya está preguntando qué va a hacer en el teatro.
-¿Te quedaste con ganas de tener la nena?
-Sí, aunque después de estar bastante tiempo con mis alumnas de la academia de baile (ahora asociada al gimnasio Knockout) y las Chin-Chin, digo "qué suerte que no tuve nenas" (risas). Pero disfruto a las hijas de mis amigas y a Candelaria, la hija de Maxi, que es Chin-Chin.
-¿Ser conductora infantil es lo que más te gusta?
-Sí, trabajar para niños es lo que más disfruto, me encantan los niños.
-¿Extrañaste no estar más en El show del mediodía?
-Sí, porque me encanta la adrenalina de trabajar en vivo, la familia reunida comiendo ravioles, la conducción, el humor sano y espontáneo. Fueron 25 años, pero cuando vi que cambió totalmente el formato, no extrañé más. Extrañé aquel Show…, este otro no. Etapa superada.