Seguir mirando hacia Oxford

| El hip hop tuvo su gran disco, asoman cantautores y el indie aporta lo suyo. Pero en rock, siguen mandando los mismos.

Radiohead

In Rainbows

Mejor olvidarse de la revolución que armó esta banda de Oxford al sacar este disco con precio "a voluntad" exclusivamente por Internet. Eso puede distraer. In Rainbows (como todos los trabajos de Radiohead desde Ok Computer, 1997) es nuevamente un cimbronazo dentro de la música rock actual y ya no sólo por una cuestión de honestidad. Cada una de las diez canciones de este disco resume lo mejor del sonido de la banda, desde su época más elemental e inclinada al "britpop", hasta la experimentación con samples. Cada tema invita a ser explorado y escuchado varias veces y puede ser un efecto, un arreglo o la paranoica voz de Thom Yorke la causa de que los oídos pidan más. Puede ser esa melancolía moderna y existencialista que proponen con guitarras torturadas y distorsionadas en algún rock que pisa el acelerador, o cuando mecen al escucha no escéptico en baladas relajadas y a la vez perturbadoras. Es también el disco más absorbente y amable de Radiohead desde principios de los noventa. Y vuelve a reafirmar que son imprescindibles para el rock mundial de nuestros tiempos, básicamente porque dejan a gran parte del imaginario "rock" actual en ridículo.

Arcade Fire

Neon Bible

En estos canadienses confluyen U2, Springsteen, R.E.M, David Bowie o los propios Radiohead. Rock accesible y a la vez sentido. Radial e independiente. Tan removedor como efectivo.

Ryan Adams

Easy Tiger

Ryan Adams podrá ser más o menos heredero de cantautores como Neil Young, Bob Dylan o Elliott Smith. Podrá ser más o menos prolífico y tendrá más o menos que demostrar. Pero con éste, el mejor disco de su carrera, confirma que no va a ser un nombre más en la historia del género. Easy Tiger es un disco catártico, personal y a la vez compañero. Y no sólo hablamos de palabras, porque también Adams lleva a su banda por el rock duro y exorcizante o por baladas más al estilo country. En cualquiera de los casos, los oídos agradecen la satisfacción de recibir un golpe tras otro.

Kanye West

Graduation

Con un refinamiento musical para aplaudir, West samplea grandes sonidos de viejas canciones y sus fraseos acompañan un sonido de hip hop pulido y moderno, adictivo por demás.

Lcd Soundsystem

Sound of Silver

Proyecto personal como pocos aunque lleve nombre de banda, este segundo trabajo de James Murphy lo acerca aún más a dos sitios: las pistas de baile y los conciertos masivos. ¿La clave? Estribillos pegadizos y sonidos ostentosos y certeros. Contundentes y con un sentido del ritmo que hacen lo que él quiere: navegar entre el rock, el tecno y el house. En North American Scum (Basura norteamericana), se prueba que también un DJ puede escribir una de las letras más mordaces e irónicas del año.

Spoon

Ga ga ga ga ga

Un manual de estilo para la utilización de recursos "retro" sin perder la autenticidad. Spoon suena en este disco como si primero hubiesen armado un disco lleno de efectos y recursos y, un mes antes, decidieran limpiar todos los sonidos, quedarse con guitarras, pianos y no mucho más. El resultado es un rock más crudo pero que favorece a los falsetos y demás registros de Britt Daniel, su cantante. Para ser una banda "indie", la permanente dicotomía entre rock guitarrero y pop gentil que Spoon plantea suena bastante más apasionada y a la vez intelectual que muchos otros experimentos que salen desde Norteamérica. Obliga a buscarlo, aunque sea en la web.

Kings of Leon

Because of the times

¡Por fin los hermanos Followill no suenan como unos Strokes sureños! Al sonido entre Creedence, Lynyrd Skynyrd y el garage rock de comienzos de década, le agregaron agresividad y potencia rítmica en bajo y batería. El resultado es sólido y se prende al oído con agresividad.

Café Tacuba

Sino

¿Qué tenemos que pedirle a la mejor banda de Latinoamérica? Que tenga buenos temas y letras, que sean masivos pero que tengan un sentido de la tendencia acertado, o por lo menos convincente. Que naveguen como peces entre la popularidad y las referencias más esnob. Todo eso es Café Tacuba, porque sigue haciendo discos como éste, deliciosos en cada arreglo y en su mayoría pegajosos como chicle. Y marcando camino en un rock regional que parecía estancarse en el ska y el hip hop.

Calle 13

Residente o visitante

Escatológicos, insultantes, repetitivos y plagados de lugares comunes. Agresivos y livianos. Abusadores del "papam-pam" (percusión que suele generar el efecto de balancear caderas, por lo general femeninas), los Calle 13 podrían haber sacado un disco de canciones iguales al megahit Atrévete-te-te, pero no fue eso lo que hicieron. Probaron pidiéndole un tango a Campodónico y Supervielle y lo mezclaron, luego, con una bossa nova. Y se animaron a salirse de lo suyo, insultos incluidos. Y los temas pegaron. ¿Seguirá durante mucho tiempo el reggaetón? Probablemente no, pero seguro que este disco no correrá la misma suerte que los Proyecto Uno.

Rilo Kiley

Under the blacklight

Con una inocencia pop que engaña por momentos y es sugerente y provocativo en otros, los Rilo Kiley se apoyan mucho en lo que sale de los labios de Jenny Lewis. No tienen alternativa, la dulzura de su voz y su carisma se ponen el disco al hombro, aunque la sonoridad sea perfecta.

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