¿Se acuerdan del abogado especialista en casos sucios, mujeriego y vividor que interpretaba Marcos Palmeira en HBO? Sí, Mandrake. Regresa mañana a la pantalla de cable, en lugar de John from Cincinnati (medianoche), con una segunda temporada cargada de insólitos casos a resolver y mujeres bonitas a conquistar.
Esta vez tenemos a Mandrake enterándose de que va a ser padre y, al mismo tiempo, sorprendido por la decisión de Berta (María Luisa Mendonca) de interrumpir el embarazo e irse a Amsterdam. De regreso al trabajo, comenzará a investigar la desaparición de dos "damas de compañía" en Brasilia, una red de pedofilia y prostitución por Internet, el secuestro de la hijastra de una mujer con la cual ya estuvo involucrado, una ONG extranjera que puede llevar a la cárcel a la ex mujer de su mejor amigo -el policía Raúl (Marcelo Serrado)-, y una trama que envuelve al diputado Aurélio Duarte y a un sacerdote en rituales de sacrificios. Además, descubrirá los encantos y peligros de una nueva pasión.
Mandrake es una producción original de HBO, basada en los personajes creados por Rubem Fonseca. Fue rodada enteramente en formato 16 milímetros, movilizando un equipo de cerca de 500 profesionales. La actual temporada constará de cinco episodios, escritos y dirigidos por José Henrique Fonseca.
PUESTA A PUNTO. Para quienes no hayan visto la anterior temporada, les contamos que Mandrake es un abogado carioca, experto en casos de chantaje y extorsión, que carga en su personalidad con una debilidad inocultable: las mujeres. Seductor, cínico y altruista, mantiene simultáneamente dos relaciones amorosas: una con la madura y sofisticada Berta, y otra con Bebel (Erika Mader), una perspicaz y exuberante joven de 18 años. Mandrake comparte un pequeño pero respetado estudio jurídico con el pesimista y fatalista abogado Wexler (Luiz Carlos Miele), de 70 años, a quien considera como un padre. También están su mejor amigo, el policía Raúl, y la secretaria Verónica (Virginia Cavendish).
"Mandrake tiene una cosa buena. Las mujeres saben dónde están pisando y él no practica el juego de la seducción, del hombre que es el marido perfecto, del buen hijo o del buen padre. Es un apasionado de las mujeres y ve a la mujer con una mirada medio filosófica", dice Palmeira de su personaje, al que llegó luego de pasar por diversos castings y pruebas.