|
||||||||
Un analista opina que Rusia está lejos de su mejor momento
Todo indicaría que Rusia ha recuperado algo de aquella antigua presencia poderosa. Por lo menos, muchos analistas hablaron de eso cuando la reciente trifulca con Georgia, que incluyó movimiento de tropas y amenazas que hicieron recordar los arrebatos intercambiados durante la guerra fría.
Sin embargo según un artículo de opinión del profesor Murray Feshbach en el Washington Post, Rusia está muy lejos de ser lo que aparenta con esa clase de actitudes.
Feshbach, que es un académico en el Woodrow Wilson International Center for Scholars y profesor en la Universidad de Georgetown, hace un repaso de algunas de las debilidades rusas, en materia militar y sanitaria, por ejemplo.
"Las recientes aventuras militares del Kremlin, son más las bravuconadas del débil, que la arrogancia del fuerte", dice el especialista.
La fuerza militar de Putin, dice, aún está destartalada, con un arsenal herrumbrado y vencido y "reclutas indiferentes". Para renovarlo, estima, Moscú necesitaría unos 200 mil millones de dólares. Con una economía unida a la fluctuación del precio del petróleo, concluye, es poco probable que se pueda hacer esa inversión.
Sin embargo, para Feshbach -quien dice haber visitado Rusia más de 50 veces y ser un estudioso de los temas de población, salud y medio ambiente en Rusia- la situación sanitaria es la debilidad más grande.
Citando cifras de la ONU, afirma que la esperanza de vida de un hombre ruso es, hoy, de 59 años, lo que lo ubica en el puesto 166 en el mundo, un lugar por encima de Gambia. Las mujeres viven, en promedio, hasta los 73. Y a partir de ahí lanza cifras sorprendentes: las muertes por tuberculosis en Rusia son el triple de lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera una epidemia (mientras en Estados Unidos, por ejemplo, mueren 650 personas por año por tuberculosis, en Rusia murieron en 2007, 24.000). Según declaraciones de la principal referencia médica oficial rusa, de los hospitales que tratan a los tuberculosos, 21% no tienen agua, 11% no tienen un sistema de alcantarillado y 20% tienen escasez de medicamentos. Otros datos: el promedio por persona de consumo de alcohol es el doble de lo que OMS considera dañino para la salud y un millón de personas son diagnosticadas con HIV por año.
Feshbach concluye su artículo de una forma apocalíptica: "Moscú se empeña en ignorar una verdad devastadora: la nación no está sólo enferma, se está muriendo.
| « volver |