The Examiner
Estados Unidos
John McCain puede haber tomado las dos decisiones más importantes en la carrera hacia la presidencia: nombrar a Sarah Palin como su candidata a vicepresidente y usar la Convención del Partido Republicano como una plataforma para concentrar el apoyo de los afectados por el huracán Gustav. Palin es una cara fresca que se enfrentó y derrotó al establishment de uno de los estados más corruptos del país. El mote de "barracuda" viene de la época en que jugaba al básquetbol en la universidad. Pero también en la política ha demostrado que puede ir tras sus adversarios con la misma determinación que cuando era deportista. Barack Obama haría bien en tener cuidado.
Los Angeles Times
Estados Unidos
¿Está Palin remotamente calificada para ser (en caso de que McCain muera) la presidenta de Estados Unidos? No. Pero precisamente eso es lo más interesante. Los estadounidenses tienen un poco saludable deseo de ver cómo gente del montón es promovida hacia posiciones de gran autoridad. Nadie quiere un cirujano del montón. Ni siquiera quieren un carpintero promedio. Pero cuando se trata de investir alguien con mayor poder o responsabilidad que cualquiera en el mundo, los estadounidenses dicen que quieren a un tipo como cualquiera, como ellos. Si usted quiere que alguien como usted sea presidente, entonces se merece una sociedad que funcione mal.