La música y los votos

canciones que se escuchan en la campaña presidencial

John Mellencamp (foto) está acostumbrado a escuchar sus canciones en la banda de sonido de las elecciones estadounidenses. McCain, Clinton y Edwards, todos utilizaron su patriótica Our Country durante sus campañas. Clinton, Edwards y Obama también utilizaron su icónica Small Town. Mike Huckabee intentó vender R.O.C.K. in the U.S.A. mientras que McCain escogió Pink Houses, hasta que se enteró que Mellencamp es muy demócrata. Pero no todos se alegran si un político utiliza su trabajo. Cuando McCain usó Johnny B. Goode, Chuck Berry anunció su apoyo a Obama. John Hall, que tocaba en la banda Orleans en la década de 1970 y ahora es un congresista por Nueva York amenazó con enviar una carta documento a McCain si insistía con utilizar Still the One; cuatro años antes se lo hizo al presidente Bush. No son sólo los republicanos los que deben acomodar sus playlists: el cantante soul, Sam Moore (del dúo Sam & Dave) le pidió a Obama que no use Hold On, I`m Comin. No hay nada ilegal en pasar una canción en un mítin: si el candidato paga las regalías, el autor no tiene que dar permiso.

No fue hasta 1932, cuando Franklin Roosevelt utilizó la canción Happy Days Are Here Again para distraer al país de la Gran Depresión, que los candidatos comenzaron a utilizar una canción ya conocida para su campaña. Cuando hay una conexión musical -como la manera en que High Hopes de Sinatra ayudó a JFK o Don`t Stop (Thinking About Tomorrow) de Fleetwood Mac a Bill Clinton- puede hacer una gran diferencia.

Por eso no es una sorpresa que los cuarteles de McCain y Obama estén hablando de l próximo gran momento musical: las canciones que van a poner en las convenciones. Quizás Obama, por ejemplo, la elija entre sus actuales favoritos Stevie Wonder, Brooks & Dunn y Bruce Springsteen. (Newsweek)

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