California ya tiene unos 200 mil médicos que pueden recetar marihuana y ya hay unos 200 dispensarios para entregar la planta cuyo cultivo y posesión es legal en el estado desde 1996, siempre y cuando sea para uso medicinal. Un largo artículo de David Samuels en el New Yorker cuenta las andanzas de un grupo de médicos, pacientes, consumidores aprovechados y vendedores en una Los Angeles que parece liberada para el consumo. No es tan así porque por más tolerante que sea la ley en California, el consumo, la posesión y el cultivo de marihuana siguen siendo un delito federal perseguido por la DEA, la agencia encargada de luchar contra el narcotráfico, que suele hacer redadas en los sitios a los que concurren los pacientes a buscar su marihuana.
El cannabis es recomendado por algunos médicos para paliar algunas de las consecuencias de enfermedades como el sida y el cáncer pero la ley deja algunos baches que dan libertad a los médicos para también recetar marihuana a pacientes que presenten cuadros de ansiedad o déficit de atención.
Eso ha generado un crecimiento en las plantaciones de marihuana tanto en California, como en los otros 12 estados en los que se liberó su uso con fines medicinales. Citando a un especialista, el artículo del New Yorker, informa que en 2006 se estima que los californianos "sembraron" unos 20 millones de plantas de marihuana, mientras que la producción doméstica se multiplicó por 10, haciendo del cannabis el principal cultivo comercial en Estados Unidos superando al maiz. En 2005, el Departamento de Estado estimo la producción en 11.000 toneladas. Solo en California la marihuana disponible tiene un valor en la calle de 14 mil millones de dólares. Sólo una mínima parte de esa droga se canaliza a través de los medios legales a pacientes con receta.
Es por eso que la DEA ha salido a combatir ese mercado. Aunque no se producen arrestos de pacientes o médicos que recetan la marihuana, sí se dedican a desalentar a los rentistas a que alquilen locales a los vendedores o haciendo allanamientos y confiscando el dinero y la hierba. Sin embargo, reconoce el artículo, cualquier californiano que sea prudente puede vivir toda una vida centrada en el cultivo, la venta y el consumo de marihuana sin tener mucho miedo a ser arrestado.