En una autopista polvorienta de dos carriles en el desierto Mojave, California, 550.000 espejos apuntan al cielo y producen vapor con el que se genera electricidad. Tres importantes compañías -Google, Chevron. y Goldman Sachs- apuestan a que la energía termosolar será más barata que la que se genera en base al carbón. La planta, de 400 hectáreas, genera electricidad para hasta 112.500 viviendas en el sur de California. El encarecimiento del gas natural podría convertir la energía termosolar en la fuente energética de más rápido crecimiento en los próximos diez años, dicen partidarios como Vinod Khosla, fundador del fabricante de computadoras Sun Microsystems Inc.
La tecnología será más barata que el carbón ya para 2020, calcula el Gobierno de Estados Unidos. JPMorgan Chase. y Wells Fargo invirtieron el año pasado en la mayor planta solar construida en una generación. Chevron y Google están financiando la investigación y Goldman Sachs busca terrenos que alquilar, ya que la demanda supera la capacidad de las turbinas eólicas y el equipo geotérmico.
"La energía termosolar puede representar una cantidad importante de nuestra electricidad, más de 50 por ciento``, dice Khosla, que junto a un empresa de capital riesgo reunió US$ 40 millones para invertir. Los inversores deberán superar obstáculos técnicos y políticos: el desarrollo de esta fuente de energía se desaceleró cuando el Congreso eliminó créditos fiscales para la energía alternativa a principios de los años noventa. Pero leyes aprobadas hace tres años le dan a los que apuestan a la energía solar un crédito fiscal de 30%. Además, los partidarios de esta fuente energética tienen al sol de su lado. En California, éste brilla 340 días al año. (Bloomberg).