Hacer acopio de cobre

La medida para impedir el robo de cables no tuvo mucho exito

Ladrones de cables de alumbrado público en Montevideo no se amedrentan. El decreto que prohíbe la exportación de cobre -el metal por el que son tan preciados los cables- y que rige desde octubre pasado, no contribuyó "en una primera evaluación" a disminuir los robos, según el director de Vialidad de la intendencia montevideana, Walter Guillén.

Desde 2006 hasta marzo, la ciudad perdió casi 280 kilómetros de cables de alumbrado público. "Los robos descienden cuando el cableado es preensamblado y no convencional", explica Guillén. Los preensamblados tienen hilos de aluminio y no cobre, y ya no son tan interesantes. Sólo de enero al 31 de marzo de este año son 30 kilómetros de cables robados en Montevideo. Aunque el valor de reventa no atrae tanto a los ladrones, la instalación de cables con aluminio cuesta 30 % más. Pero el mantenimiento es más barato y el consumo de energía menor. Desde Vialidad se anuncia que durante este año se intentará reponer 100 kilómetros de cables, entre otras cosas para llegar, dentro de dos años, a 91.000 puntos de luz en Montevideo, una inversión de 12 millones de dólares durante cuatro años. Eso si los ladrones -y los que les compran el cobre- lo permiten. Se conjetura que los robos siguieron porque el decreto dura un año. A partir de ahí, se podría seguir vendiendo al exterior un metal que Uruguay no tiene pero que solo durante el año pasado, generó ingresos por 12 millones de dólares: la misma cantidad de la inversión en alumbrado público.

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