Se acerca la última Rendición de Cuentas y, por eso, los gremios se juegan el todo por el todo para conseguir beneficios que durarán hasta el primer año del próximo gobierno. Eso va a traer una serie de discusiones, conflictos y más de un dolor de cabeza para el Ejecutivo, que intentará transmitir las cifras de la bonanza económica a un interlocutor poco convencido. Antiguos compañeros de ruta, al Frente Amplio y los sindicatos parecen unirlos sólo las diferencias
Aún quedan dos años y medio de gobierno de Tabaré Vázquez y los números económicos de 2007 fueron alentadores. En los primeros nueve meses del año, el PBI fue 6,7% superior al mismo período de 2006. El desempleo en julio-setiembre se ubicó en el 9% y el salario medio real enero-octubre fue casi 5% superior al año anterior. Pero ni la economía en alza ni las leyes promulgadas a favor del sector trabajador, lograron bajar los reclamos sindicales. Así lo afirma el informe 2007 del Programa de Modernización de Relaciones Laborales de la Universidad Católica. La tendencia que comenzó en 2006, siguió durante todo el año pasado: la conflictividad laboral continuó aumentando.
Hubo 159 conflictos (nueve conflictos más que en 2006) y dos paros generales del Pit-Cnt para exigir cambios "más profundos". Pero a diferencia del año pasado, se registraron menos ocupaciones de los puestos de trabajo. Los obreros de la construcción, los médicos, los bancarios, y los trabajadores de la administración pública, protagonizaron el enfrentamiento sindical de 2007.
También continuaron aumentando las afiliaciones a los sindicatos. En 2004, el Pit-Cnt contaba entre sus filas a unos 100 mil trabajadores. En marzo de 2006, fueron 200 mil. A fines del 2007, el Pit-Cnt alcanzó las 260 mil afiliaciones y esperan llegar a las 300 mil.
Históricamente aliados, los sindicatos debieron acostumbrarse a convivir con la izquierda en el gobierno. En los tres años de Vázquez también fueron oposición. Durante el 2007 el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas y la Reforma de la Salud que finalmente entró a regir en enero de este año, la suba de precios y la discusión por la Rendición de Cuentas fueron el centro de las críticas y los reclamos.
Los analistas auguran que la tendencia se mantendrá, especialmente en el sector público y 2008 encontrará a sindicatos y gobierno enfrentados. Según el informe de la Universidad Católica, en los primeros dos meses del año, la conflictividad laboral fue superior al mismo período de años anteriores. Entre enero y febrero se registraron 26 conflictos, que involucraron 161 mil trabajadores y por los que se perdieron más de 120 mil jornadas de trabajo. A meses de aprobar la última Rendición de Cuentas, que definirá los gastos para lo que queda del período y el primer año del próximo gobierno, los gremios insisten. La presión sindical se hizo sentir apenas arrancó el año. Antes de octubre deberán intentar convencer al equipo económico de aumentar el gasto para sus reclamos. (Producción: Florencia Traibel)
AGREMIADOS Y CONFLICTOS
300 mil afiliados aspira alcanzar el Pit-Cnt
150 conflictos se realizaron en 2006; 35 con ocupación
150 mil cotizantes aportan tres pesos por mes cada uno
159 conflictos se realizaron en 2007; 30 con ocupación
Los Públicos Quieren Más
¿Quiénes son?
Dos grandes gremios agrupan a los estatales. Unos 20 mil trabajadores de UTE, Antel, OSE, Puerto, Correo, Ancap, Instituto Nacional de Colonización, Pluna y AFE forman la Mesa Sindical Coordinadora de Entes. Por otro lado, la Confederación de Organizaciones del Estado (Cofe) reúne a 23 mil afiliados en 47 sindicatos. Son de los ministerios, de Aduanas, Loterías, Contaduría General de la Nación, DGI, Inda, Sodre, Canal 5 y Presidencia entre otros.
En las primeras filas de sus gremios, la mayoría son dirigentes que no simpatizan con la línea económica del gobierno.
En Sutel, sindicato de Antel, el grupo mayoritario que ganó las últimas elecciones, tiene fuerte presencia de los partidos Comunista y Socialista. La lista 701.000 proclamaba, en su plataforma, la vuelta al monopolio de Antel en toda la telefonía. El conflicto de los guardahilos y el call center de Antel, enfrentaron al gremio con las autoridades.
En Aute, su presidente Gabriel Portillo es miembro del secretariado ejecutivo del PVP y hay dirigentes afines al PCU y al PS. En el Puerto, hay mayoría de la lista 1948 de comunistas y socialistas.
El sindicato de AFE estuvo presidido por Juan Silveira, militante del Partido Socialista. Silveira fue designado para integrar el nuevo directorio del ente. Mónica Castro, fue electa presidenta de Fancap por la lista 11 que agrupa a varios sectores del FA; Castro es del PVP. En Ffose, la dirigencia está allegada a socialistas y dirigentes del MPP. Carlos Sosa, secretario general, milita en el Partido Comunista.
El gremio vivió un enfrentamiento interno. El ex representante del sindicato ante el Pit-Cnt Sergio Rossi, afín al MPP, propuso escrachar al presidente Vázquez cuando éste se disponía a visitar la central sindical. Dirigentes de la Vertiente Artiguista, Partido Socialista, Asamblea Uruguay y Partido Comunista enviaron una carta al mandatario expresando el rechazo a la medida. Rossi fue sustituido en el secretariado del Pit-Cnt.
¿Qué Piden?
La Mesa Sindical Coordinadora de Entes (Msce) rechaza la aplicación del Sistema Nacional de Salud que les quita la partida mutual y a partir del cual comienzan a tributar el 4.5% o el 6% para el Fondo Nacional de Salud. La Msce quiere que el Estado se haga cargo del 3% del aporte al Fonasa. "Economía hace caprichosamente una interpretación que no es la acertada. Tenemos informes jurídicos que dicen que ni de la ley ni de los decretos se desprende que deban quitarnos la partida" dijo Portillo, de Aute. En los entes y servicios descentralizados no se descarta una ola de juicios al Estado si su planteo no es aceptado.
Cofe continúa negociando el ajuste salarial. Fue el único gremio que rechazó la fórmula propuesta por el gobierno en diciembre, que incluía un aumento gradual a tres años. En febrero el sindicato fue recibido por el propio Vázquez quién les aseguró que terminarán de recuperar el próximo año el salario perdido en el gobierno anterior.
Comienzo con aulas vacías
¿Quiénes son?
La Asociación de Maestros del Uruguay (Ademu) es filial de la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM), que reúne a todos los maestros y docentes del país. El sindicato tiene unos cinco mil afiliados y representación en el Congreso del Pit-Cnt a través de la FUM. El 1° de marzo resolvieron un paro general para el primer día de clases y paros sucesivos zonales hasta el 1° de abril. La medida molestó al gobierno y también generó conflictos en la interna del gremio.
En las últimas elecciones de 2006, se presentaron cuatro listas. La lista "Época", la 1995, Propuesta 27 "Agustín Ferreiro" y 319.
Propuesta 27 es una agrupación moderada, con militantes más vinculados al Grupo Paraninfo del Pit-Cnt (afín a Asamblea Uruguay y al equipo económico) y algunos al Partido Nacional. Tiene minoría en Montevideo y Canelones, pero mayoría en todo el país. De Propuesta 27 fue el hoy consejero del Codicen y ex secretario general del gremio, Héctor Florit y la actual secretaria general de la FUM Teresita Capurro.
La lista 1995 también es de tendencia moderada, y fue la ganadora en las últimas elecciones. Al grupo pertenece Daisy Iglesias, actual secretaria general de Ademu. El sector más radical se agrupa en la lista Época. En ella militan docentes afines a la Corriente de Izquierda, Tendencia Clasista y Combativa, MPP y PVP. La alianza entre la lista 3 y la 19 derivó en la 319 donde hay militantes socialistas y comunistas. La moción de paro para el primer día de clases fue rechazada por Propuesta 27 y algunos dirigentes de la lista 1995 en la asamblea del 1° de marzo. En los últimos días, ambos sectores comenzaron la recolección de firmas para levantar los paros zonales. A la interna de estos grupos se cree que la medida fracturó al gremio y logró un efecto negativo: fue poco simpática para la población y trancó las negociaciones.
¿Qué piden?
Los maestros reclaman que su salario alcance la media canasta básica, es decir unos 16.000 pesos. Hoy, un maestro recién recibido cobra poco más de 5.000 pesos por cuatro horas diarias. Y se jubilan después de 17 años con 9.000 pesos.
Piden una nueva ley de jubilaciones que contemple el 100% de su salario (y no el 50% como ahora) y con efecto retroactivo. Además exigen la rápida ejecución de la partida especial prevista para la Anep de 22 millones de dólares y alcanzar el 4,5% del PBI para la enseñanza que prometió el gobierno. Discrepan con el anteproyecto de la Ley de Educación, reclaman reconocimiento del título universitario de maestro y mejores condiciones de trabajo.
Desde el Codicen aseguran que la mayoría de los planteos de los maestros se vienen negociando con la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza y fueron (en parte) resueltos en la firma del convenio salarial de diciembre, cuando se estableció un aumento de entre 17% y 20% para los maestros. Además, desde la OPP se afirma que la partida de 22 millones de dólares para la Educación será otorgada después antes de fin de mes.
Esperando los Consejos de Salarios
Las perspectivas para el sector privado tampoco hacen prever un escenario de paz y armonía. Para mediados de 2008 se espera volverán a sesionar los Consejos de Salarios y las nuevas pautas salariales que surjan de la negociación regirán hasta 2010. Las reuniones prometen ser reñidas. La retirada de los empresarios de la mesa tripartita de negociación en octubre pasado pronostica un 2008 con oposición y enfrentamientos. El sector empresarial abandonó la negociación disconforme con el proyecto de ley sobre tercerizaciones que finalmente promulgó el Parlamento.
El paro y manifestación de los trabajadores del Frigorífico Las Piedras, los reclamos del sector lácteo vinculados a Conaprole y Parmalat, y las manifestaciones y la ocupación de los trabajadores de Molino Carmelo, Bodegas Irurtia e Hípica Rioplatense, fueron algunos de los conflictos sindicales en empresas privadas que estallaron este año.
Dentro de los sindicatos privados, la Unión Nacional de Trabajadores de Metal Ramas y Afines (Untmra) es uno de los que más aumento de afiliados registró desde 2005. También es el sindicato privado que más conflictos laborales arrastra desde fines de 2007. Varias empresas del ramo cerraron y los empleados perdieron el trabajo. La Untmra apoyó las movilizaciones por los conflictos en Divino, Medeltop, Imzama Dynamic Windows en Zonamérica y la fábrica de plásticos y bolsas de Maldonado, Tosi. Por eso convocó a un paro general y concentración por 18 de julio. Reclaman la creación de una ley de insolvencia empresarial, donde las empresas se vean obligadas a aportar a un fondo para subsidiar en caso de despidos por cierre. También proponen la instalación de una bolsa de trabajo con los empleados despedidos que sean retomados por otras empresas. Untmra es uno de los pocos sindicatos que siguen ocupando los puestos de trabajo. Ahora también sumaron piquetes.
Visto a la interna del Pit-Cnt como uno de los sectores más opositores a las políticas de gobierno, está liderado por el dirigente Marcelo Abdala, integrante del Partido Comunista. Junto con Juan Castillo, Jorge Bermúdez y Juan Gómez, componen el grupo de dirigentes afines al PC y el PVP que más cuestionan al equipo económico. Del otro lado está el grupo Paraninfo, históricamente más moderado y afín con los lineamientos del gobierno de Vázquez.
El Sunca es el otro sindicato privado que más movilizaciones realiza. Este año paró tres veces en sólo dos meses, por la muerte de obreros de la construcción. Algo que se repite año a año. En lo que va del año, cuatro obreros murieron en accidentes laborales. El sindicato se reunió con el presidente Vázquez para pedirle que el gobierno elabore un registro único de empresas infractoras. Acordaron elaborar un decreto y volverse a reunir en unos días. A la interna del sindicato, Pedro Porley, presidente del Sunca, integra el grupo Paraninfo dentro del Pit-Cnt, grupo vinculado a Asamblea Uruguay, Alianza Progresista e independientes.
Bast
ante más Tradicionales
¿Quiénes son?
Con la llegada del gobierno de izquierda, la interna del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) se sacudió. Con unos 14.000 médicos afiliados, fue presidido históricamente por Fosalba, sector de izquierda moderada que en 2005 se transformó en oficialista. Su cara más visible es el hoy vicepresidente del sindicato, Julio Trostchansky. Pero las elecciones del sindicato en 2007 llevaron a la definición de nuevos grupos y la fragmentación de otros. Esta vez la oposición no era tan clara.
De la Agrupación de Trabajadores Médicos (ATM), tradicionalmente de izquierda radical, surgió el sector liderado por Daniel San Vicente, Médicos Asalariados Solidarios (MAS). La separación habría tenido sus orígenes en las posturas más oficialistas de la ATM y más cercanas a Fosalba. MAS está integrada por médicos de izquierda, independientes, de menores ingresos y en su mayoría de Salud Pública. Hoy es definida a la interna del SMU como el ala más radical y opuesta al gobierno. Fue este sector el que respaldó y promovió el último paro general de médicos que molestó a Vázquez. De Fosalba también surgió Convocatoria, vinculada al Partido Socialista, la Vertiente Artiguista y los sectores menos radicales del MPP. La Unión Gremial Médica, es el sector moderado. Son médicos y dirigentes afines a los partidos tradicionales, fueron mayoría en las últimas elecciones y pusieron a Alfredo Toledo al frente del gremio.
¿Qué piden?
Los médicos reclaman que se aceleren los pasos para concretar los aumentos salariales y exigen un salario base de 19.000 pesos nominales y un aumento del horario mínimo de trabajo a 16 horas por semana. Para los que trabajan entre 20 y 24 horas semanales, 25.500 pesos. Además exigen mejoras en las condiciones de trabajo, denuncian falta de material y personal especialmente en los hospitales del interior. Pisaron fuerte y las negociaciones quedaron truncas. El gobierno había ofertado 19.500 pesos para más de 16 horas, pero la propuesta no fue aceptada. En enero, las negociaciones con los médicos habían alcanzado una oferta a pagar en dos años con aumentos del 60%. Ni Asse ni el sindicato acordaron cómo instrumentar el aumento.
El enfrentamiento entre gobierno y médicos tuvo como antecedente la huelga de las Sociedades Anestésico Quirúrgicas (SAQ) de agosto del 2007. Tras dos meses de enfrentamientos, después de la renuncia masiva de médicos a Salud Pública y declaración de esencialidad del servicio, se acordó el pago de 207 pesos por hora con un aumento del 11% con la condición de que los anestesistas trabajen el 40% en la noche y los fines de semana, llegando a los 230 pesos. Catorce años atrás hubo otro enfrentamiento fuerte: tras una huelga de 100 días, las SAQ acordaron el aumento del pago por acto médico en las instituciones privadas de Montevideo, quedando por fuera el MSP y FEMI. Se negoció nuevamente en 2000.