El posmodernismo ya fue

| "América Latina discute cómo insertarse más competitivamente en la globalización"

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CECILIA SCALISI, LA NACIÓN, ARGENTINA/GDA

El filósofo argentino, Néstor García Canclini, acaba de editar Lectores, espectadores e internautas (Ghedisa Editorial), un compendio de breves artículos sobre el consumo y los nuevos hábitos culturales.

-¿Qué aspectos, inadvertidos por los ciudadanos de las sociedades globalizadas, son materia de interés para los especialistas en ciencias sociales? ¿Hay nuevas líneas de pensamiento?

-Los estudios sobre la globalización comenzaron hace más de 25 años. De hecho, en el desarrollo de las modas intelectuales, podríamos decir que la globalización vino a sustituir como eje conceptual al posmodernismo. Desde la década pasada, se discute si la globalización se inició con la expansión europea (que implicó, por ejemplo, la conquista de América) o si es un proceso más reciente, de la segunda mitad del siglo XX, derivado de las grandes transformaciones tecnológicas, los satélites y las computadoras, redes verdaderamente globalizadas que han permitido una interdependencia de los países. Me parece más consistente esta segunda línea, que diferencia globalización de internacionalización. En la última década, al estudiarse mejor la complejidad y las contradicciones, ya no se habla de la globalización como de un actor fantasma, sino como de un proceso de interdependencia que reproduce asimetrías y desigualdades del pasado y que genera otras nuevas.

-¿Qué es lo que se ha globalizado?

-El mercado financiero, los procesos de producción y competencia, las comunicaciones y la política, mediante la transferencia de las instancias de decisión a organismos internacionales, foros mundializados y redes de poder más misteriosas. Hay una globalización cultural, una tendencia a la estandarización. No una cultura global, que implicaría homogeneización.

-Mencionó la posmodernidad como una base conceptual agotada. ¿Qué etapa transitamos?

-El pensamiento posmoderno, con gran impacto a partir de los años 70 en la filosofía, arquitectura, artes, literatura y otros campos culturales, radicalizó ideas que existían en la modernidad, como el cuestionamiento de las lecturas dogmáticas de la historia, la aceptación de la fragmentación y la diversidad entre las sociedades y dentro de una misma sociedad, etcétera. En parte, el posmodernismo aparece como un modo de elaborar los fracasos de la modernidad y cuestionar tendencias del pensamiento moderno y de los movimientos sociales y políticos de la modernidad que habían generado autoritarismos o formas de pensamiento único. Lo que el pensamiento posmoderno podía aportar en ese sentido ya lo ha dado.

-¿Qué temas preocupan a los pensadores de hoy?

-En América latina, la discusión es cómo reconstruir las sociedades para que sean más modernas, para que superen los procesos de desigualdad y descomposición generados por el modelo neoliberal de crecimiento sin desarrollo -que, en la Argentina, se impuso con la dictadura militar y el menemismo- y para que, a partir de esas condiciones, puedan insertarse más competitivamente en la globalización.

-¿Cuáles son esos procesos de descomposición?

-Uno es la globalización de las redes delictivas que trafican con drogas y armas. Otro son los cambios climáticos, que van a agravar la pobreza y a generar dificultades de supervivencia en varias regiones del planeta. El tercero es la expulsión masiva de inmigrantes y la intensificación de la interculturalidad. El cuarto son las confrontaciones entre el capitalismo occidental y los países islámicos, que tienen repercusiones sociopolíticas, culturales y bélicas.

-¿Cómo actúan esas migraciones?

-No son las migraciones que hubo bajo la forma de exilios en períodos de autoritarismo. Las actuales están movidas por la búsqueda de mejores condiciones de vida. Hoy, hay una enorme fluidez en las comunicaciones y los desplazamientos, a tal punto que algunos tienen la impresión de que toda la población está dispuesta a irse. Pero las estadísticas de la ONU muestran que sólo el 3% de la población mundial vive fuera de sus naciones de origen.

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