MARCELA MORETTI
EL TRAMITE PARA SACAR una tarjeta de crédito puede llegar a ser muy simple y curioso. Primero el interesado elige el producto y facilita todos sus datos personales a un vendedor en una llamada telefónica. Días después, un cadete, muy parecido al del delivery de la pizzería, toca el timbre de su casa. El cliente entrega lo que le pidieron: fotocopias del recibo de sueldo, del resumen de cuenta de otra tarjeta, de una constancia de domicilio y de la cédula. El joven que llegó en moto espera con su casco bajo el brazo. Recibe las fotocopias y entrega algunos papeles para firmar en el momento. "En los espacios marcados con crucecitas", pide. Todo es normal pero la sensación es que firmó demasiado. Revisa los documentos y después de una línea punteada aparece algo llamativo. Es un vale en blanco. Ya está firmado pero piensa que conviene tacharlo. Y lo tacha.
Es llamativo y, para las organizaciones de defensa del consumidor, abusivo. Pero es usual, pasa con todas las tarjetas y es una norma obligatoria del Banco Central (BCU), según explicó el abogado Ricardo Merlinski, experto en derecho del consumidor. "El BCU está exigiendo a las emisoras o administradoras de tarjetas que hagan firmar a sus clientes un vale en blanco pero en el documento el banco comunica al cliente que se compromete a llenarlo de tal manera, con todos los detalles". Es la cláusula 43 del contrato firmado.
En el Área de Defensa del Consumidor del Ministerio de Economía no conocen la normativa. "Teóricamente no se podrían firmar vales en blanco. Lo que pasa es que es una moda que tienen (las tarjetas)", afirmó la asesora que atendió la consulta en el 0800-7005. "Lo que no te puedo decir es si es legal o no", agregó.
Merlinski fue más clarificador. "Si mañana el banco llenara el vale en blanco como se le antoja", abusando de los compromisos que asume en el contrato, entonces el perjudicado puede ampararse en la Ley 17.250 de Defensa del Consumidor y en la normativa del BCU para reclamar.
La asesora del 0800-7005 dijo que muchos se quejan del vale. Pero nunca recibió una denuncia contra una empresa emisora que haya abusado del papel. "Es un tema práctico. Lo hacen para poder cobrarte. Te hacen firmar un vale, después miran el estado de cuenta, ven cuánto debés y lo llenan con eso. Y te ejecutan".
Esta práctica es un problema para la Liga Uruguaya de Defensa del Consumidor. "Lo consideramos abusivo porque es un cheque en blanco. Pero si no lo firmamos muchas veces no tenemos el servicio. Entonces los consumidores nos vemos obligados a firmar", explicó la presidenta Laura Paz. Agregó que se trata de un problema "histórico" del que siempre se quejan y dijo que últimamente hubo personas que se negaron a firmar e igual accedieron a la tarjeta. "El consumidor tiene que saber a lo que se está arriesgando", dijo Paz.
Un cadete no parece el indicado para asesorar. Y el vendedor no advirtió de la existencia del vale en blanco. Ante la queja, explicó que esa firma no era imprescindible. Contra los pronósticos iniciales de la asesora del 0800-7005 y la normativa del BCU, el banco aprobó la tarjeta pese al vale de firmas tachadas.
"Si te la mandan avisame, porque así le digo a la gente: `mirá, no firmes nada porque igual te la mandan`", pidió la asesora del 0800-7005. Por ahora parece una lotería. Hasta la presidente la de Liga Uruguaya de Defensa al Consumidor firmó un vale en blanco la semana pasada. Fue un requisito para dejarla abrir una cuenta bancaria.