El Uruguay de la indiferencia
Juan Diego González, Montevideo
El 25 de julio, Jorge salió de su casa para trabajar como todos los días. Trabaja a cielo abierto hasta altas horas de la noche, llueva o no, haga frío o calor, tenga ganas o no, da lo mismo. Para él no hay sábados ni domingos ni vacaciones de julio. Es explotado por sus patrones que cada noche le retienen el dinero obtenido bajo amenazas. En los días que tiene suerte puede comer mientras trabaja, ignoro si lo hace cuando vuelve a casa. Sus condiciones de trabajo son de las más penosas que existen hoy en el Uruguay. El Ministerio de Trabajo lo ve todos los días, sin embargo no lo asiste, lo mismo sucede con el Ministerio de Desarrollo Social y con todas las personas que tienen en sus manos las herramientas y la obligación de sacarlo de su pesadilla cotidiana. Todos los días circulan a su lado, pero él no está realmente entre sus prioridades. Tampoco tiene un gremio, ni medios de comunicación a los cuales acudir. Siempre confié en que algún día alguien tomaría conciencia de la realidad de Jorge y lo ayudaría, creí que en Uruguay aún la indiferencia no había podido consolidar su reinado. Creí que su sola presencia en su puesto de trabajo significaría un "por favor, ayúdenme" para todos quienes lo vemos. Hace unos días, al prender el noticiero me di cuenta que sus súplicas diarias fueron escuchadas. Ya no deberá trabajar más. Jorge se accidentó en su lugar de trabajo. Lo pisó un auto en el semáforo de la Rambla y Veracierto y murió. Jorge tenía menos de diez años pero no lo mató el auto: lo matamos todos. Si el asesinato de Jorge no es una de las peores noticias, si no merece el maldito "debate público" libre de demagogia hasta encontrar una solución, entonces me sentiré asquerosamente avergonzado de ser uruguayo.
El sexo de los tucu tucu
Mario Luis Brussoni, Montevideo
Con referencia al artículo aparecido en su Nº 259 del 21 de mayo de 2005 sobre la ministra de Desarrollo Social Marina Arismendi y el "sexo de los tucu tucu" debo decir que el viernes 4 de agosto de 2006 la bióloga Bettina Tassino expuso brillantemente su tesis ante un nutrido auditorio y un jurado integrado ente otros por un biólogo chileno. Esta investigación de enorme trascendencia para la ciencia, le permitió obtener por unanimidad su doctorado. Es gratificante ver que mientras los detractores fracasan, los emprendedores triunfan.
N de R: El 25 de abril de 2005 Arismendi se quejó ante la comisión de Población, Desarrollo e Inclusión del Senado sobre la falta de dinero para el Plan de Emergencia. "No es un chiste. La Facultad de Ciencias investigó la cópula del tucu tucu. Parecería que en el Uruguay son otras las cosas que debe aprender la gente", ironizó.
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