EL EMPRESARIO JUAN Carlos López Mena confesó que en la crisis de 2002 Buquebus pasó la mayor situación límite en los 30 años que presta servicio fluvial en el Río de la Plata. De 2,7 millones de pasajeros anuales, la demanda bajó a 800.000 durante la debacle financiera. La proyección para 2006 es de 1,5 millones de pasajeros. "Tuve que desactivar negocios en Europa y vender barcos para mantener las fuentes de trabajo", confesó al diario argentino Perfil el inquieto empresario de activa presencia en las últimas elecciones en Uruguay.
Más allá del mal recuerdo, Buquebus puede festejar: renovó por 20 años la concesión portuaria en Buenos Aires, construirá una ampliación de la terminal por seis millones de dólares y anuncia la compra de un nuevo ferry.