ANSA
La Corte Suprema de Justicia de Argentina confirmó la condena al escritor Ricardo Piglia y a la editorial Planeta por la manipulación de un concurso literario organizado en 1997. La sentencia, que rechaza una apelación de un fallo previo, se originó por una demanda del escritor Gustavo Nielsen contra el Premio Planeta de ese año, otorgado a Piglia por su novela Plata Quemada.
El jurado del premio estuvo integrado por el uruguayo Mario Benedetti, los argentinos María Esther De Miguel y Tomás Eloy Martínez, y el paraguayo Augusto Roa Bastos, pero según la justicia argentina tuvieron "menguada intervención" en la premiación y en consecuencia no fueron responsables de la manipulación.
La Corte Suprema rechazó una última apelación presentada por Piglia y la editorial Planeta, que deberán resarcir con diez mil pesos (unos 3.500 dólares) más intereses a Nielsen, quien fue uno de los diez finalistas del concurso.
Para el máximo tribunal de Argentina existió "predisposición o predeterminación del premio en favor de la obra de Ricardo Piglia", debido a un contrato precedente con Editorial Planeta.
Nielsen, autor entre otros textos de Auschwitz y Playa Quemada, acudió a la justicia al sentirse perjudicado por el jurado del premio y en febrero obtuvo un fallo favorable en la Cámara Civil de Buenos Aires, que fue apelado por los demandados.
El fallo de la Cámara Civil en primera instancia sostuvo que "Piglia, o más específicamente sus obras, no debió postularse para la obtención del premio", porque "se encontraba vinculado contractualmente con la empresa editora (Planeta) desde el mes de junio de 1994 para el aprovechamiento económico futuro de los derechos emergentes de diversas obras".
Piglia había transferido los derechos de su producción literaria a Planeta, por lo que cobró 50 mil dólares al firmar el contrato de junio de 1994 y otros 50 mil un año después.
"Dicha producción no había producido el rédito inicialmente previsto, de manera que se vislumbró la posibilidad cierta de una razonable recomposición patrimonial mediante la adjudicación del premio correspodiente al año 1997", dictaminó la justicia.
Según el fallo, ahora confirmado por la Corte Suprema, para determinar al ganador del concurso no fueron leídas por el jurado las 264 obras presentadas, pues habría necesitado 132 semanas, "es decir aproximadamente dos años y medio".
Por lo tanto, sus integrantes quedaron al margen de la "manipulación" en favor de Piglia cometida en la etapa de preselección de los concursantes.