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POR Stella Maris Pusino
spusino@elpais.com.uy
¿Qué antigüedad tiene en Luncheon Tickets?
Veintiún años. Mucho, ¿no?
La vio nacer...
La fundé con un socio. Ya estaba recibida y trabajaba en una empresa que imprimía cheques cuando a mi esposo lo trasladan a Buenos Aires por trabajo. Vivimos ocho años allí, pero veníamos seguido. Queríamos tener una empresa propia cuando regresáramos a Uruguay. Nos juntábamos con un matrimonio amigo, también nómade, a pensar qué hacer. Finalmente decidimos. Conocíamos el sistema de tickets de otros países. Trabajábamos sábado y domingo cuando veníamos, generando la red de comercios que aceptaran tickets. No fue fácil. El sistema era desconocido. Tuvimos que generar confianza, vender seriedad.
Entonces, la legislación no acompañaba con exoneraciones a las empresas...
No. Aceptaban tickets por la simple voluntad de ayudar al trabajador con su alimentación. A veces la gente no dispone de un monto para comida todos los días. Prefiere utilizar el dinero en otra cosa.
Pero los tickets son parte del sueldo para muchos empleados...
En algunos casos. Los menos. Se vio un poco más en la crisis del 2002. La exoneración de aportes patronales sobre el monto pagado en tickets les ayudaba a mantener fuentes de trabajo. Pero la filosofía es que sea un adicional al sueldo. Existen estudios que comparan empresas que dan tickets con las que no los dan y que confirman que las primeras pagan mejores sueldos a sus empleados. No hay sustitución de montos. Se preocupan por la alimentación de sus empleados, tienen menor rotación de personal, mejores políticas de recursos humanos. El 86% de las empresas mejor rankeadas dan soluciones de alimentación a sus empleados.
De cualquier manera la reforma tributaria cambia el escenario...
La reforma marca que habrá una reducción paulatina hasta 2011, cuando desaparecerá la exoneración de aportes patronales jubilatorios. Los tickets continuarán exonerados, en un porcentaje menor, pero aún ventajoso para las empresas. El trabajador aumenta su poder adquisitivo con los tickets y eso se mantiene. Por cada 1.000 pesos en efectivo, por ejemplo, que la empresa paga al empleado, desembolsa 1.216 pesos, en donde 216 son aportes patronales. El empleado, de esos 1.000 nominales, termina recibiendo 789, porque 211 son aportes personales. Hoy, con 1.000 pesos en ticket de alimentación la empresa ahorra 21,6% en costos laborales y el trabajador no realiza aportes personales sobre ese monto. Es decir, el trabajador que recibe 1.000 pesos en tickets aumenta su capacidad de compra en un 27% mensual. La gente a veces se queja porque no está viendo esto o porque no fue debidamente informada. Este sistema sirve a todos. Al empleado, a la empresa y al Estado, porque empresas más productivas hacen más competitivos a los Estados. En la mayoría de los 40 países donde Accor está presente, el Estado incentiva a las empresas a que den alimentación a sus trabajadores siempre basándose en exoneraciones de impuestos o aportes. La OIT respalda esto en lo que llama "trabajo decente".
¿Cómo fue evolucionando el negocio?
En el comienzo el crecimiento fue exponencial. Tanto, que un día se nos presentaron dos multinacionales, Sodehxo primero y luego Accor. Evaluamos sus ofertas y finalmente nos asociamos con Accor en 1994, el grupo francés líder mundial en este tipo de servicios. A partir de allí, crecimos a mayor ritmo. En años recientes, con la crisis de 2002, hubo un pico vinculado a algunas políticas que el Estado encaró dando tickets a todos los empleados públicos. Hoy tenemos el 70% del mercado y estamos estabilizados en un crecimiento que supera el 10% anual.
¿Siguen siendo socios de Accor?
No. Luncheon es de Accor desde 1996. Mi ex socio trabaja en Accor México.
¿Qué cantidad de empresas, comercios y usuarios tienen hoy?
Más de 100.000 usuarios, 2.500 empresas, privadas en su mayoría y que compran desde dos millones de pesos hasta dos mil. También algunas estatales que, por ejemplo, dan tickets para fin de año. Y 4.500 comercios. Ahora adherimos comercios a pedido de usuarios, siempre y cuando estén legalmente establecidos.
¿Quienes son sus competidores?
Ticket Total y en ciertas ciudades del país hay competencia sólo local.
De los productos de Luncheon, Ticket Alimentación, Ticket Transporte y Ticket Restaurante, ¿cuál lleva la delantera?
Más del 70% corresponde a Ticket Alimentación.
¿Se completa siempre el tope para tickets, el 20% del salario del trabajador?
No. Eso es también un error. El promedio del salario que se va en tickets es del 11%. El valor promedio que recibe un usuario en tickets es de 1.500 pesos.
¿Qué porcentaje sobre los tickets cobra a los comercios y a las empresas?
No puedo hablar de porcentajes.
¿Los negocian con Cambadu?
No. Todas las empresas y los comercios quieren que bajemos el porcentaje. Porque además comparan los tickets con las tarjetas de crédito y nosotros no tenemos nada que ver con ellas. El consumidor con tarjeta de crédito puede o no utilizarla en el comercio. Luncheon acerca a los comercios clientes que antes no tenían. Aumentamos su volumen de negocio.
¿Por qué lanzaron una fuerte campaña publicitaria? ¿Alguna razón coyuntural?
La lanzamos esta semana porque, como todos los años, se nos atrasa. Reforzar nuestra presencia en el mercado, como siempre. No hay otra razón.
¿Ud. recibe tickets por su trabajo?
Sí. La misma cantidad que recibe la recepcionista. Las 40 personas que trabajamos aquí, recibimos un monto básico para comer adecuadamente, no un porcentaje del sueldo.
¿Cómo serán las exoneraciones en los años próximos a partir de la Reforma Tributaria?
Con ella, las prestaciones como Fonasa, FRL y aguinaldo mantienen el 100% de la exoneración sobre partidas de alimentación y transporte. Sólo en los aportes jubilatorios se establece un régimen progresivo de disminución de la exoneración a partir del 2009 y hasta 2011. Pasarán del 7.50% actual (en empresas de industria y comercio tipo) a 5% en 2009, 2,50% en 2010 y a cero en 2011. El ahorro de 21,6% que supone hoy para la empresa retribuir con tickets a los empleados, va a disminuir pero seguirá siendo interesante para la empresa, pues las exoneraciones pasarán de 19,1% en 2009, a 16,6% en 2010 y a 14,1% en 2011. El trabajador, en tanto, mantendrá la exoneración de 21.1% en todos los aportes personales. Lo importante es ver por qué se otorgan exoneraciones. El trabajador necesita alimentarse bien para estar saludable. La buena salud reduce el ausentismo, promueve la productividad, motiva al empleado. Y la empresa cumple la tarea de responsabilidad social empresaria hacia adentro, velando por la salud de su gente.
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| Foto: El País. |