Una opción suave de carne roja
El consumo de pato es cada vez más común entre los uruguayos y visitantes del Este
Los platos poco tradicionales se ganan su lugar en las mesas uruguayas. Tal es el caso de la carne de pato, que desde hace un par de años viene consolidando su consumo en los principales restaurantes montevideanos, a pesar de que Punta del Este se lleva el 80% de la producción nacional en temporada.
Según indicó Arnaud Talbotier, de Manjares Cárnicos del Uruguay, distribuidora que introdujo la carne en el país hace siete años, las preparaciones más comunes en el mercado local son el Magret, la pechuga jugosa preparada al sartén; el Confit, que se cocina en la grasa en unas cinco o seis horas a temperatura muy baja; y la Terrina, un paté que se sirve de entrada y se realiza en un recipiente de losa en el horno, a baño María.
Se trata de una carne roja de sabor pronunciado pero delicado, por lo que soporta un vino con cuerpo que varía acorde a la preparación, al igual que los acompañamientos del plato. Si el Confit es frío se consume con una ensalada y si es caliente con papas cocidas en la grasa del pato y se recomienda acompañarlo con un vino tinto suave. El paté se sugiere maridarlo con un vino blanco o rosado seco.
Estos menús pueden costar desde $ 250 a $ 700 dependiendo del lugar. Quienes prefieran pueden prepararlo en casa comprando esta carne en el supermercado a $ 230 el kilo. Si bien su consumo hogareño aún es "tímido", ha ido gradualmente en aumento, "seguramente por los programas gourmet que se han afianzado", dijo Talbotier.
En el país existen cuatro productores consolidados y cada uno produce alrededor de 100 patos mensuales; tres están radicados en Canelones y uno en Maldonado.
|