Eureka!
Luz bacteriana. El interés por encontrar nuevas fuentes de energía llevó a los científicos a fijarse en unos aliados muy peculiares: las bacterias. Diversos laboratorios intentan desarrollar células de combustible microbianas. Algunos ya han conseguido dar un paso relevante: registrar la transferencia directa de electrones entre una bacteria viva y un electrodo de oro, demostrando que generan electricidad por unas proteínas de la superficie celular denominadas citocromos C. La idea es crear una pila de combustible que genere electricidad a partir de la descomposición microbiana de la materia orgánica.
|