MARTÍN FABLET
El lunes pasado estrenaron en Cinemax Secreto en la Montaña el austero film de Ang Lee que trata a la homosexualidad a través de una óptica diferente. La película me resultó angustiante, especialmente por el desconcierto de sus protagonistas. A partir de ese sentimiento, me vi en la necesidad de investigar situaciones similares donde los involucrados se vieran sorprendidos por su sexualidad.
Ojeando una revista belga involucrada en temas del corazón, pude sorprenderme con una historia verdaderamente emblemática. Tania Van Rysselberghe, una regordeta señora de 41 años oriunda de Ghent, asegura que su ex, Guy Van Autreve, de 40 años, y su robusto peluquero, Danny Van der Heyden, de 44, eran como "Ying y Yang". Tanto Guy como Danny habían estado casados con una mujer previamente, aunque aseguran que desde que se conocieron, lo suyo fue love at first sight.
En un comienzo, su relación se mantuvo en secreto y sólo se veían cuando salían a pasear a sus perros. Ninguno de los dos imaginaba que estaban viviendo los inicios de una relación homosexual. "Durante un largo tiempo pensé que eran buenos amigos. Sólo comencé a sospechar algo cuando fuimos de vacaciones las dos parejas y los noté muy compenetrados", cuenta Tania. "Al volver me llamó desesperada la esposa de Danny para decirme que él le había confesado su amor por mi marido. Al principio estaba indignada, pero luego de una terapia, aprendí a aceptarlo", agregó. "Me hubiese sentido mucho más avergonzada si él se hubiera enamorado de otra mujer. Pude constatar lo feliz que era con Danny. Por ello no tuve reparos en oficiar como madrina de bodas en su casamiento".
Para muchos hombres y mujeres que pretenden vivir juntos, es importante conocer cuál es su real preferencia sexual y así evitar sobresaltos. La empresa europea Omnis es la única que ofrece una solución seria, que permite determinar la inclinación sexual de los promitentes cónyuges. El test que realiza tiene una duración aproximada de dos horas y consta de tres etapas. En una primera fase, se realiza una evaluación a través de asociaciones libres. Luego, un exhaustivo análisis físico en busca de alteraciones morfológicas y por último, con la ayuda de un polígrafo, se practica un ping pong de preguntas y respuestas que se restringen a "sí" o a "no".
Los resultados son contundentes, pero es necesario aguardar un tiempo a fin de confirmar el veredicto. Gracias a estas ingeniosas evaluaciones, las parejas de hoy pueden construir con mayor tranquilidad sus proyectos en común, dejando de lado eventualidades que pudiesen comprometer el normal desarrollo de sus vidas. Por todo esto y mucho más QUIÉRASE, no se junte con cualquiera sin el chequeo de rigor.