Hace casi 25 años que el restó El Lobizón abrió sus puertas para que los comensales de la capital montevideana degustaran distinta variedad de platos como pastas, ensaladas, carnes, mariscos y uno bastante peculiar que identifica a la casa: el revuelto de gramajo -fusión de papa, cebolla, huevo, jamón y perejil-.
Pero con el tiempo y debido a que la cultura gastronómica nacional fue creciendo cada vez más, el reducto se vio en la necesidad no sólo de ampliar su capacidad locativa, sino también de adaptar la propuesta gastronómica a las exigencias modernas del mercado.
Así fue que El Lobizón se mudó en febrero de este año a Yí 1377, ofreciendo menús más elaborados como pollo al ajillo, milanesa a la caruso, entrecote al champignon, y revuelto de gramajo con nuevos sabores: panceta, aceituna, tomate y muzzarella.
Los precios son bastante accesibles, y con $ 95, por ejemplo, se puede saborear un exquisito gramajo, asegura Ximena Ibarra, una de las propietarias de El Lobizón.
Además, quienes gusten cenar escuchando música quedarán fascinados con el lugar. ¿Por qué? Se realizan shows en vivo de blues, tango y flamenco.
La decoración del reducto es rústica, con mesas y sillas de madera, ambiente que logra atraer a un público bastante disímil. Al mediodía, por ejemplo, suelen concurrir profesionales y empresarios, y por la noche, desde jóvenes hasta gente adulta.
Los menús varían de acuerdo a la selectividad de los comensales. "Para el almuerzo, por ejemplo, se realizan platos más elaborados como brochettes o cazuela de calamares", explica Rosemarie Da Silva, chef del restaurante.
Si de recomendar un plato se trata, desde el Lobizón aseguran que el entrecote al champignon deleitará a los paladares más exigentes.
RECETA. Se coloca el entrecote en la plancha, se sella y se salta con aceite en sartén hasta que quede cocido. Se prepara la salsa en base a jerez con crema doble -puede llevar desde 1/4 hasta 1/2 litro, a gusto del comensal-, se introduce una lata de champiñones picados, se le agrega sal y pimienta. Finalmente, se esparce la salsa sobre el entrecote.