Lo cotidiano también importa

LIL BETTINA CHOUHY

Lento pero inexorable el verano camina hacia su fin. El gozoso tiempo sin orillas de las vacaciones estivales, descontraídas, cálidas, bulliciosas se aleja y llegarán los hermosos y melancólicos colores del otoño. El ritmo se acelera, el año nos reclama acción. Algunos todavía acarician la promesa de la Semana Santa uruguaya que vendrá, con viajes, asado, casa y pesca.

Los chicos vuelven mañana a clase. Corridas en casa, bullicio en el hogar y en el ómnibus. Los profesores se devanarán los sesos para lograr que algo interese a los adolescentes en la alicaída realidad del liceo uruguayo. Todo el mundo coincide en que hay que cambiar pero… Las autoridades después de mucho discutir tendrán que elegir un camino si es que de verdad la educación importa tanto como en el discurso.

Vino Lula, sólo por seis horas, fue a Anchorena, hizo su discurso, parece que nos dio permiso, sonrió poco y se fue. La visita dio para una semana de evaluaciones encontradas entre analistas, gobierno y oposición. El presidente celebró el 1º de marzo, el triunfo de la izquierda y el discurrir de su gobierno.

El presidente Bush vendrá, debates y difíciles pininos de una izquierda en el poder para recibir al jefe de la mayor potencia del mundo, personaje largamente repudiado, aquí, allí y en todas partes.

Entre Anchorena y sus encantos, las manifestaciones y sus consignas ¿podrá lograrse algo que importe para el Uruguay y su gente? Ojalá haya buena pesca. Mientras eso ocurre Chávez y Kirchner se abrazan en Buenos Aires, y de paso cañazo.

En Irak el caos sigue tan campante aunque Tony Blair decida retirar sus tropas. Afganistán vuelve a ser noticia. El príncipe Harry disfrazado de Mambrú se va a la guerra y los talibanes se hacen sentir otra vez. Por si algún desprevenido pensó que alguien los había derrotado y que las guerras tienen algún otro sentido que el petróleo y el gas. Las bolsas del mundo y Dick Cheney pudieron comprobarlo.

Ya se entregaron los Oscar. La Academia cumplió su deuda con Scorsese y Helen Mirren nos fascinó a todos con su grandeza. Ahora quiere hacer de Camilla Parker Bowles.

Los problemas éticos -Nicolini, casinos y otras yerbas- remueven el panorama político. Con su puntería habitual el ministro Mujica elevó la mira y habló de las "pequeñeces de la condición humana". Por debajo ella, la pequeñez, sigue firme hacia delante.

En este discurrir de pronto se oye un grito "tarada, tenías que ser mujer". La expresión es demasiado frecuente para no reconocerla. Un macho bien plantado al volante de su auto descubre la osadía de una mujer que se cruza en su camino y se atreve a hacer lo mismo. Puede ser interesante recordarles que a igual cantidad de horas de manejo, los señores protagonizan el 66,4% de los accidentes y las mujeres el 33,6. El 85 % de los accidentes fatales lo protagonizan hombres al volante. Las cifras son para todo el país.

Según el técnico Piquinela del BSE, " las damas son más respetuosas que los hombres a la hora de manejar".

Para consuelo de aquellos a los que preocupa el avance de las chicas, tranquilos, a la hora de trabajar ganan un 28% más que las mujeres. Hay quien lo celebra porque antes era peor.

El grito se aleja velozmente, pero estas noticias aunque no ocupen la primera plana, pueden seguir resonando en nuestros oídos.

Son importantes para la vida cotidiana la tolerancia y las relaciones humanas.

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