Darle pelea al déficit cuesta caro. Italia anunció un ahorro millonario la semana pasada y en España esperan impacientes las propuestas que Mariano Rajoy presentará mañana ante el Parlamento. Como adelanto se anunció ayer una suba del IVA.
La cumbre del Eurogrupo (de los ministros de Economía de la Eurozona) confirmó que España tendrá un año más, hasta 2014, para reducir el déficit a menos del 3% del PBI. Esta flexibilización le da un poco de oxígeno al gobierno de Rajoy. Pero nada es gratis. Esta medida, que incluye también un punto extra para la reducción del déficit en este año (pasa de 5,3% a 6,3%) viene aparejada con importantes contraprestaciones. Dos de ellas ya fueron anunciadas ayer por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro: el aumento del IVA y el incremento de las jornadas laborales de los funcionarios públicos (lo que permitirá ahorrar con la reducción de trabajadores interinos).
Pero estas no serían las únicas exigencias del Eurogrupo. Se especulaba ayer en Bruselas con exigirle a España un recorte de las pensiones por desempleo, un cambio en el cálculo de las jubilaciones, quitarles beneficios a los funcionarios públicos y, si es necesario, incluso despedirlos.
El país deberá "lograr una mejora del saldo presupuestario estructural del 2,7% del PIB en 2012, del 2,5% en 2013 y del 1,9% en 2014, con el fin de situar el déficit público por debajo del valor de referencia del 3% del PIB de aquí a 2014", señalaba el borrador que manejaba ayer el Eurogrupo, y que fue filtrado a los medios de prensa.
España, así, se prestaría a ir por el mismo camino que el tecnócrata premier italiano, Mario Monti, que a cambio de mayor poder dentro del bloque europeo anunció importantes recortes el viernes pasado que le permitan luchar contra el déficit. Los empleados públicos son los que más están sufriendo esta nueva etapa de la crisis del euro. Monti, que es su propio ministro de Economía, anunció -tras la aprobación del Parlamento de su propuesta- que el 10% de los funcionarios sería despedido. Con esta medida y otras, que incluyen reducir a la mitad el número de las provincias e importantes recortes en los ministerios, el premier espera ahorrar 26.000 millones de dólares (unos US$ 32.200 millones).
Rajoy, en tanto, para llegar a reducir un 3% del déficit en 2014, como exigen sus compañeros del bloque europeo, deberá ahorrar unos 39.300 millones de euros (unos US$ 48.500 millones).
Mañana, el mandatario español hablará ante el Parlamento y adelantará algunos de los recortes que dijo anunciaría en su totalidad el día viernes. "Hay que tomar decisiones. Anuncio que las vamos a tomar, porque sería una irresponsabilidad descomunal, en la situación que estamos viviendo en estos momentos, no hacerlo", precisó Rajoy ante la prensa este fin de semana.
Lo que mande Bruselas. En tanto, el gobierno del premier griego Antonis Samaras obtuvo ayer la confianza del Parlamento a pocas horas de que el Eurogrupo analizara los problemas de Grecia, las ayudas a Chipre y la recapitalización de la banca española. Logró el respaldo con 179 votos a favor, sobre un total de 300 legisladores, tras un debate extenso que comenzó el viernes pasado.
El gobierno de Samaras, miembro del conservador partido Nueva Democracia, se formó por una coalición con el partido socialista Pasok y el de izquierda Dimar, que apoyan el ajuste fiscal previsto en el plan de rescate acordado con la "troika" (formada por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo). Samaras volvió a decir ayer que con las recetas del grupo le ganará al déficit.
Al estilo francés. El flamante presidente galo, el socialista Francois Hollande, propuso un nuevo modelo de "democracia social", y llamó a trabajadores y empleadores a dialogar.
"Ninguna ley podrá votarse en el Parlamento sin que haya habido antes una fase de concertación", dijo Hollande al hablar ante representantes de unas 200 organizaciones sindicales y patronales.
En un país donde los recortes y las reformas desataron fuertes enfrentamientos sociales, el mandatario socialista asumió ayer un compromiso para dar respuesta urgente a la crisis, fundamentalmente para combatir la desocupación, recuperar la competitividad, la protección social y las jubilaciones, según dijo.
Para compensar el dañado poder adquisitivo de los hogares, el gobierno propuso limitar la subida del precio del gas y la electricidad al 2%.
El miércoles pasado el primer ministro, Jean Marc Ayrault, adelantó que se establecería un tope para que el alza no fuera superior a la inflación, en medidas que van en la misma dirección de lo propuesto ayer por Hollande.
"La conferencia social es un nuevo proceso, la hoja de ruta que comprometerá al estado en los años que vienen", anunció Hollande a modo de declaración de intención antes de inaugurar la cumbre de trabajadores, empresas y gobierno, que se repetirá cada 12 meses.
Sindicatos y cámaras patronales debatieron en mesas redondas divididas por temas -empleo, sector público, jubilación, igualdad, salarios, formación-, con los seis ministros que conforman el equipo económico de Jean Marc Ay-rault al frente de las reuniones.
En Francia, los planes de reestructuración y de compresión del gasto ponen a riesgo 60 mil puestos de trabajos en ámbitos del sector público, pero en la franja privada, la industria automotriz, por ejemplo, podría acabar con 13 mil puestos de trabajo en breve. Todo eso es lo que está llevando a Hollande a tomar estos recaudos.
A poco de asumir, el galo se topó con que la economía doméstica cedió un 0,1% el último trimestre. El enfriamiento de la economía está encendiendo reclamos de todos los sectores.
"Hay que poner en marcha el motor de Francia", admite Hollande, mientras las Cámaras Empresarias demandan un "inmediato pase a una fase que dispare el crecimiento" y el principal sindicato del país clama por "medidas inmediatas" que reviertan el estancamiento y generen empleo, en un país donde el 10% de la población activa está sin trabajo.
Las cifras
3% Bruselas le cambió los plazos a España y tendrá hasta 2014 (no hasta 2013) para reducir el dé- ficit a menos de este porcentaje.
0,75% Es lo que perdió la Bolsa de Madrid ayer. Menos Milán, tras los anuncios de Monti el viernes, todas las europeas cedieron.
(Fuentes: El País de Madrid, AP, AFP y ANSA)
Lunes negro en las bolsas
Las principales Bolsas del mundo cerraron la sesión de ayer en negativo, en un mercado preocupado por la falta de decisión sobre la zona euro y unas perspectivas económicas mundiales sombrías. En la Bolsa de Londres, el índice FTSE-100 de los principales valores perdió 0,62%. En Fráncfort, el índice estrella del parqué alemán, el DAX, perdió 0,35%. El CAC 40 de la Bolsa de París también cedió 0,38%.
En la Bolsa de Madrid, el IBEX 35 se quedó 0,75%. La nota positiva la puso el parqué de Milán, cuyo principal índice FTSE MIB ganó 0,59%. Los precios de las acciones también bajaron en la Bolsa de Valores de Nueva York, antes del comienzo de la temporada de reportes trimestrales de las empresas que cotizan en bolsa. El índice industrial Dow Jones retrocedió 0,28%. El Dow registró así su tercera jornada consecutiva de pérdidas. Mientras que el tecnológico Nasdaq perdió 0,19%. (AP y AFP)