El gobierno argentino le exige a la productora Time For Fun -la más importante de la región- un plan de "exportación" de artistas argentinos para compensar el giro de divisas hacia el exterior por la contratación de figuras internacionales.
Los controles implementados por Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior de Argentina finalmente llegaron al espectáculo. Y comenzó con el pez gordo del rubro: Time For Fun que en su agenda tiene a Madonna, Lady Gaga, Jennifer Lopez y al Cirque du Soleil.
La empresa, sustentada por capitales brasileños, que trabaja en coordinación con Live Nation, la productora más poderosa del mundo, llegó a un acuerdo con el gobierno para poder seguir adelante con su plan de trabajo. Para girarle el dinero a Madonna, por ejemplo, propuso hacer una gira internacional con Andrés Calamaro y también llevar al grupo Miranda a Ecuador y Bolivia.
El productor Fernando Moya reveló a La Nación que "hace tres semanas" le pidió a Moreno una reunión y que recién ahora se llegó a un acuerdo: "su idea es potenciar la exportación de artistas locales con el objetivo de tener una balanza comercial más equilibrada", precisó. Según la publicación, "durante la década del `80, el rock argentino vivió un verdadero boom exportador liderado por Soda Stéreo, que en términos de comercio exterior jugó un papel parecido al que tiene la soja en la actualidad". Las dificultades para girar divisas fueron un palo en la rueda para Roger Waters que en marzo batió un récord histórico con nueve funciones consecutivas en el estadio de River Plate y ganancias millonarias. En aquel momento, incluso, el director de la AFIP, Ricardo Echegaray desmintió públicamente que la visita del artista a la presidenta Cristina Fernández, haya tenido como finalidad lograr llevarse el dinero del país.
¿Qué impacto tendrá esta política para Montevideo como plaza?, es una buena pregunta, sobre todo porque aún no está descartada una actuación de Madonna en diciembre en el Estadio Centenario.
Si bien en Uruguay la carga impositiva resulta un gran peso en contra para la realización de espectáculos de esta magnitud, este cambio en las reglas de juego traerá sus consecuencias y Montevideo podría verse beneficiada al jerarquizarse como plaza, o bien perjudicada al asistir a una cancelación masiva de shows en Buenos Aires y por lo tanto no estar de camino en el itinerario. El tiempo lo dirá. Por su parte, el productor de Time For Fun, dijo que ha tenido grandes dificultades para pagarle a Madonna de antemano, como se estipula habitualmente y que en general la realización de conciertos se hace con "un saldo comercial negativo" porque son más los dólares que se giran que los que ingresan. "Moreno entendió cuál era la situación de la industria, pero igual nos pidió un esfuerzo para potenciar la presencia en el exterior de artistas argentinos", señaló. Además de Calamaro y Miranda, la productora pondrá el foco en desarrollar compañías de teatro argentinas y espectáculos como Fuerza Bruta. Lady Gaga llegaría a Buenos Aires en noviembre, un mes antes que la reina del pop. Y previo a ambas sería J. Lo la diva en pisar suelo porteño, justo en la cima de su carrera. Hace poco tiempo Pergolini se enfrentó públicamente con Moreno ante los impedimentos para importar los equipos necesarios para acondicionar Vorterix, la nueva radio que dirige. Pero también generó anécdotas; entre ellas la casi cancelación de un show de Cristian Castro en Rosario, porque el artista exigía tener en su camarín confites M&M, también víctimas de las restricciones a las importaciones. Claro que, al final se le consiguieron.