En los primeros cinco meses del año el dólar acumula un alza de 6,72%, la mayor para ese período desde 2002. Analistas creen que hay componentes especulativos detrás del incremento, pero igual ven difícil que vuelva a niveles menores a $ 20.
Ayer el dólar volvió a subir, 0,83% en este caso, y el interbancario fondo se operó en promedio a $ 21,235, el mayor nivel desde el 20 de julio de 2010. El presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara dijo ayer a Canal 10 -en Villa Cardal (Florida) en la celebración de los cinco años del Plan Ceibal- que la "situación financiera, fiscal, monetaria", es lo que "permite ver con serenidad la situación (de incertidumbre a nivel global), estar alertas, pero con buenos paraguas".
Agregó que "en general estos movimientos" de la moneda estadounidense "han sido parejos con los países de América Latina que tienen políticas similares a las nuestras: Brasil, Chile, Colombia, Perú, y también países que son competidores nuestros como Nueva Zelandia, Australia".
A su vez, en el mismo lugar, Bergara dijo a canal 12 que "el BCU no está interviniendo (en el mercado cambiario) para no acentuar la incertidumbre".
La moneda estadounidense registró en mayo el mayor ascenso mensual desde septiembre del año pasado (+7,29% en la variación "punta a punta"), al influjo de las fuertes compras principalmente de bancos privados y AFAP, en un contexto de valorización del dólar en los mercados internacionales.
A su vez, la divisa acumula en 2012 un salto de 6,72%.
Si se compara la variación de los primeros cinco meses frente al mismo período de otros años, este es el mayor aumento desde 2002, cuando se desató la crisis en Uruguay.
En tanto, el Banco República incrementó ayer la cotización al público en 25 centésimos la punta compradora hasta $ 20,95 y 15 centésimos la punta vendedora a $ 21,55, reduciendo así la diferencia entre puntas a 60 centésimos. La variación mensual de la pizarra fue de un alza de $ 1,40 y $ 1,50, compra y venta respectivamente. La suba del dólar mejora la competitividad de los productos uruguayos pero también complica por el lado de mayores presiones al alza de los precios de bienes importados o que se comercian en la moneda estadounidense.
COMPETITIVIDAD. Analistas consultados por El País advierten en parte un fenómeno especulativo detrás de la fuerte suba del dólar en los últimos días. Por otro lado, sostienen que el BCU tiene poco margen para que la moneda estadounidense se aprecie demasiado, debido a que eso complicaría su estrategia de inflación.
El socio de Deloitte, Pablo Rosselli, dijo que "puede haber cierto nivel de sobrerreacción de los mercados ante la incertidumbre en Europa" por lo que "uno no debería sorprenderse de que en algunas semanas, el dólar tenga un descenso".
De todas maneras, afirmó que "es difícil volver a los tipos de cambio de $ 19 que vimos hace unos meses. Probablemente, vamos a ver un dólar más alto que antes. Una parte de esta suba puede ser transitoria, pero otra parte quizás no lo sea tanto".
El socio de Vixion Consultores, Aldo Lema señaló que "el alza del dólar ha sido un fenómeno mayoritariamente global atribuible al aumento de la aversión al riesgo y la mayor demanda por activos de calidad (de EE.UU.)".
Indicó que "si bien el sesgo alcista y la volatilidad puede continuar hasta que no haya anuncios concretos para estabilizar Europa, no parece que el largo ciclo de debilitamiento iniciado hace una década esté en entredicho".
En qué niveles se estabilizará la moneda estadounidense, "depende del entorno externo y de la voluntad de las autoridades por reencauzar la inflación. Si el escenario internacional se estabiliza y se reafirma el compromiso antiinflacionario, el tipo de cambio consistente es inferior a $ 20".
Para Pablo Moya, economista de Oikos, la valorización del billete verde está "muy influida" por "temas especulativos asociados a la incertidumbre a nivel internacional" y apuntó a que "estamos en valores picos" por lo que "el mercado se debería tender a normalizar en valores cercanos a $ 20" por dólar y que por debajo de ese nivel "es muy difícil" que vuelva a operar en el corto plazo.
Moya afirmó que lo que sucede en Uruguay "está muy correlacionado a lo que pasa en Brasil". En esa línea, en una charla para clientes de la consultora CPA/Ferrere, el socio de la misma, Gabriel Oddone, dijo ayer que la "zona de confort" para mantener la competitividad de la economía uruguaya frente a Brasil, sería de una cotización del real "superior" a $ 11,50. Eso equivale a que el dólar cotice a $ 23, algo que "no es posible" por el efecto que tendría sobre la inflación.
Rosselli señaló que "la competitividad de Uruguay con Brasil está por debajo de la media histórica" y agregó que "con los valores de hoy está mejor que hace una semana pero vemos un riesgo que tienda a deteriorarse en los próximos 18 meses porque avizoramos en Brasil una política monetaria bastante más expansiva que lo que pueda terminar definiendo el BCU".
Al Brasil poder aplicar una política monetaria más expansiva, debilitará más rápido su moneda frente al dólar que lo que puede hacer el BCU. La autoridad monetaria debe al mismo tiempo preocuparse por mantener la competitividad (mediante un dólar más alto) pero sin descuidar la inflación que en el año cerrado a abril fue de 7,99%. El miércoles, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo dijo que hay un costo fiscal en la compra de dólares que realiza el BCU para "arbitrar adecuadamente en esa tensión entre competitividad e inflación". A diferencia de los meses previos, el Central casi no intervino en mayo, y solo compró US$ 34,4 millones, el menor monto desde diciembre.
El socio de Deloitte, dijo que si bien "la suba del dólar contribuye a la rentabilidad de los sectores exportadores porque se reducen los costos medidos en dólares" hay que tener en cuenta "que es un efecto compensatorio y parcial de un shock negativo".
OPERATIVA. El promedio de las transacciones de mayo se realizó a $ 20,227, un 2,77% por encima de la media de abril. Al igual que en la variación "punta a punta", esta suba es la más pronunciada desde septiembre.
La menor intervención de los bancos estatales se tradujo en una menor operativa a través de las pantallas de la Bolsa Electrónica de Valores, donde en mayo se transaron US$ 332 millones, US$ 53,4 millones menos que en abril.
En cambio, a través de los corredores de cambio -tubos- se operaron US$ 144,2 millones más en el quinto mes del año que en el mes previo, alcanzando los US$ 258,1 millones. Esta cifra es la más elevada desde al menos junio de 2000, fecha desde que El País posee estadísticas.
Los bancos privados pasaron a ser los demandantes de dólar por operaciones de "trading", -comprar dólares a un precio para venderlos luego a un valor más alto- y porque sus clientes salieron de activos en pesos o en Unidades Indexadas a la inflación, para adquirir dólares.
El dólar en Brasil cerró mayo con un ascenso "punta a punta" de 5,79% a R$ 2,0175, lo que supone un alza anual de 7,95%.
Deudas y ahorros con saltos
Pagar una deuda se volvió significativamente más caro en un mes. Empero los ahorros en dólares generaron ganancias importantes para quienes los tienen. Si usted tenía una deuda de US$ 10.000 al 30 de abril, al 31 de mayo, según la cotización del dólar venta, necesitaba $ 15.000 más para pagarla. Esto es porque a fin del mes pasado se requerían $ 200.500 y a ayer $ 215.500 para saldarla. Por el contrario, si tenía un ahorro de US$ 10.000, en el mes se hizo de una ganancia de $ 14.000 ya que al cierre de abril equivalían a $ 195.500 mientras que a ayer eran $ 209.500 por el dólar compra.