La coalición de fuerzas liderada por la OTAN en Afganistán aprobó ayer un plan estadounidense para reducir el tamaño de las Fuerzas Armadas afganas y para financiarlas con 4.100 millones de dólares anuales.
La mayor cumbre de la histo- ria de la OTAN, celebrada en Chicago, se cerró con un acuerdo crucial para transferir la responsabilidad de la seguridad a las fuerzas afganas a mediados de 2013, en una transición "irreversible" hacia el final de la guerra más larga, sangrienta e impopular declarada por la Alianza Atlántica.
La reducción de las fuerzas en Afganistán será gradual. Entre mediados de 2013 y finales del año siguiente las tropas de la Alianza permanecerán en el país con tareas de asistencia, formación y entrenamiento. La retirada de las tropas aliadas se completará a finales de 2014.
De ahí en adelante, igualmente la OTAN seguirá manteniendo una presencia y prestando un apoyo a Afganistán, ya que se encargará de adiestrar y asesorar al ejército nacional de ese país.
"Ahora podemos de veras terminar esta guerra", dijo el presidente estadounidense, Barack Obama, saludando el acuerdo sobre la "exit strategy (estrategia de salida)" que le permite confirmar el plan de retiro de las tropas norteamericanas antes de las presidenciales del próximo noviembre, en las que aspira a la reelección.
"En el momento en que los afganos están llamados a asumirse sus propias responsabilidades, no serán abandonados", aseguró Obama, hablando ante los jefes de Estado y de gobierno de la OTAN y ante el presidente afgano, Hamid Karzai.
La declaración final de la cumbre de Chicago confirma el calendario "irreversible" y precisa que para 2013 la responsabilidad de la seguridad pasará completamente a las fuerzas afganas, consintiendo a las 130.000 tropas ISAF (misión de la OTAN en Afganistán) reducir su presencia y cambiar su rol.
"Durante 2014 esperamos que las fuerzas de seguridad afganas tengan el control de todo el territorio: con ese pa- so a la primera línea de las fuerzas afganas, las nuestras darán un paso atrás, de una misión de combate a un rol de apoyo", explicó el secretario de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen.
DUDAS. Quedan aún las incógnitas sobre la verdadera capacidad de las fuerzas afganas de impedir que el país vuelva a sumirse en el caos y acabe de nuevo en mano de los talibanes. "Somos conscientes de este aspecto, pero creo que serán capaces de hacerles frente", señaló Rasmussen.
Según medios internacionales, Estados Unidos y Gran Bretaña mantendrán unos cientos de hombres en el terreno incluso después de 2015, con un rol de inteligencia y antiterrorismo. Pero la tarea principal será el adiestramiento y asistencia del ejército afgano. "La OTAN está dispuesta a lanzar una nueva misión de training y de asistencia", dijo Rasmussen, precisando que no será una nueva ISAF.
Los 28 concordaron la reducción del número de efectivos del ejército y la policía afganos a 228.500 tras haber alcanzado una cifra máxima de 352.000 para finales de este año. Los países de la OTAN pagarán su cuota para ayudar a sostener las necesidades de esas fuerzas, y Kabul se comprometió a contribuir con 500 millones de dólares en 2015.
Proyecto "Defensa inteligente"
ROBOTS PARA LIMPIAR DE BOMBAS LAS RUTAS
Liderados por Italia, los miembros de la OTAN financiarán robots controlados a distancia para limpiar las vías de bombas caseras y de minas. Esta iniciativa se basará en la experiencia de la alianza en Afganistán, donde la OTAN ha sufrido fuertes bajas por los explosivos detonados en las carreteras, afirmaron fuentes oficiales.
AVIONES DE PATRULLA
Alemania encabezara la creación de una patrulla de aviones para resguardar la costa. Bajo petición, los miembros del grupo podrían acceder a las naves.
GESTIÓN CONJUNTA DE LAS MUNICIONES
Luego que los combates aéreos en Libia expusieran la falta de municiones, Dinamarca será encargada de supervisar un proyecto para crear una gestión conjunta de depósitos de municiones y de bombas, con el objetivo de compartir el costo de almacenamiento. Así, cada gobierno podría recurrir a estas reservas, según sus aportes.
ENTRENAMIENTO AÉREO
La OTAN prevé ofrecer un programa de entrenamiento para pilotos de helicópteros y personal de tierra. La operación estará centrada para Afganistán.
COMPARTIR GASTOS
Otras de las iniciativas para la "Defensa Inteligente" apuntan a compartir los gastos generados por las instalaciones médicas, la gestión conjunta del combustible y el entrenamiento conjunto de especialistas de inteligencia. La OTAN también anunció la planificación de compra de cinco drones de alta altitud Global Hawks que serán operados por la Alianza.
MANTENIMIENTO DE BLINDADOS
Supervisado por EE.UU., el está diseñado para ahorrar costos a los miembros de la OTAN para la manutención de vehículos blindados.